Un pediatra imputado por tres abusos sexuales salió en libertad y las víctimas estallaron de miedo
El pediatra imputado por tres abusos sexuales volvió a las calles. Las víctimas, aterradas, piden justicia. ¿Qué medidas le impusieron?
Un médico pediatra investigado por tres denuncias de abuso sexual quedó en libertad tras la audiencia imputativa en los Tribunales de Santa Fe. La decisión del juez Octavio Silva, que no hizo lugar a la prisión preventiva, encendió las alarmas entre las víctimas, que ahora temen por su seguridad.
El profesional, identificado como Esteban A., deberá cumplir una serie de restricciones mientras avanza el proceso, pero las denunciantes aseguran sentirse desprotegidas y reclaman que se acelere el juicio.
¿Qué medidas le impusieron al imputado?
El magistrado consideró que no estaban acreditados los riesgos procesales que había planteado la fiscal Vivian Galeano, quien había solicitado la detención preventiva. Sin embargo, estableció condiciones estrictas para que el médico transite el proceso en libertad.
Entre las restricciones se encuentran la prohibición de acercamiento y contacto con las víctimas y testigos, la obligación de fijar domicilio, la designación de un guardador, la prohibición de salir de la provincia y del país, y una caución económica de 15 millones de pesos mediante un bien registrable.
Además, si continúa ejerciendo la medicina, no podrá atender pacientes en soledad: las consultas deberán realizarse con la presencia de otro profesional de la salud.
Los tres hechos que se le atribuyen
La fiscalía imputó al pediatra por tres episodios ocurridos en distintos momentos y con diferentes víctimas. El primero data de septiembre de 2022, cuando una adolescente de 14 años denunció un abuso durante una atención en el Hospital Iturraspe, donde el médico hacía su residencia.
Según la acusación, el profesional habría realizado maniobras que excedieron los límites de una práctica adecuada, tocó a la joven y le pidió un beso. Ese expediente había sido archivado en diciembre de 2022, pero el juez Silva cuestionó esa decisión y ordenó reevaluar los elementos.
El segundo caso es una denuncia de 2024 por una niña que relató abusos ocurridos cuando tenía entre siete y ocho años, en un ámbito familiar. La menor aún debe declarar en Cámara Gesell, una instancia clave para esa investigación.
El tercer episodio es el más reciente: una mujer adulta denunció que el pediatra se propasó durante una consulta en un sanatorio privado de la ciudad de Santa Fe. A partir de las similitudes entre los relatos, la Fiscalía reabrió actuaciones anteriores y unificó la investigación de los tres hechos.
Qué dijeron la fiscalía y las querellas
La fiscal Galeano había pedido la prisión preventiva por considerar que había riesgos de fuga y de entorpecimiento probatorio, pero el juez no compartió esa postura. Desde la acusación sostienen que hay elementos suficientes para avanzar hacia una condena y que la acumulación de los tres casos podría derivar en una pena elevada.
La abogada querellante Abril Rico señaló que el juez reconoció la existencia de elementos de convicción y que el objetivo ahora es acelerar los tiempos para llegar al juicio. "El juez sostuvo que es probable que este caso tenga una condena muy alta dada la escala penal que surge de la unión de los tres hechos", explicó.
Rico no descartó que puedan aparecer nuevas denuncias a partir de la difusión pública del caso y que esos testimonios se incorporen al expediente.
El reclamo de las víctimas
La decisión judicial generó una fuerte reacción entre las denunciantes y sus familiares. Jemima, una de las jóvenes que denunció al pediatra, expresó su angustia: "Me siento muy mal porque se lo deja en libertad. No me parece justo que ahora tenga que resguardarme yo, mi seguridad, la de mi hija y la de mi pareja. Tengo miedo, esa es la realidad".
Además, aseguró haber recibido intimaciones para retirar publicaciones en redes sociales, donde otras posibles víctimas comenzaron a contactarse tras la difusión del caso.
Por su parte, Jorgelina, madre de una de las denunciantes, cuestionó la demora en la respuesta judicial y sostuvo que la situación podría revelar un patrón de conducta: "Cuando fui a la Fiscalía me contaron que había otra denuncia previa. Sabía que no era algo casual, sino un patrón de esta persona", afirmó.
Mientras continúa la investigación, la Justicia deberá analizar las pruebas reunidas, los testimonios pendientes y la eventual incorporación de nuevos elementos que puedan modificar la situación procesal del imputado.