Un penitenciario chocó borracho yendo a trabajar: la insólita cifra de alcohol que lo dejó afuera
¿Cómo terminó un oficial penitenciario manejando borracho y sin papeles? La insólita cifra de alcohol que marcó su destino y la sanción que lo dejó sin trabajo.
Un siniestro vial en Rivadavia terminó con la carrera de un oficial penitenciario. Eduardo Antonio Manrique fue cesanteado tras chocar contra un poste con 1,08 gramos de alcohol en sangre mientras se dirigía a cumplir su turno en el penal de Chimbas. El Gobierno provincial firmó el decreto que lo dejó afuera de la fuerza.
El hecho ocurrió el 12 de mayo de 2024, alrededor de las 8:45. Efectivos de la Comisaría 23° encontraron un Ford Fiesta gris que había impactado violentamente contra un poste de alumbrado público. Al acercarse, se llevaron una sorpresa mayúscula: el conductor era un uniformado que iba a trabajar.
¿Qué infracciones cometió el oficial?
La investigación, a cargo de la UFI Delitos Especiales y la Justicia de Faltas, destapó una lista de irregularidades. Manrique no tenía Licencia Nacional de Conducir, tampoco la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) ni seguro. Pero lo más grave fue el resultado del test toxicológico del Laboratorio Policial: 1,08 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel que duplica ampliamente lo permitido.
El sumario administrativo siguió su curso aunque la causa penal se desestimó porque no hubo heridos. La instrucción consideró que presentarse en ese estado era una falta gravísima a la disciplina y un golpe a la imagen de la institución carcelaria.
La sanción definitiva
Con el respaldo de las asesorías letradas, el Ejecutivo aplicó la máxima pena disciplinaria. El decreto, firmado por el gobernador Marcelo Orrego y la ministra de Gobierno, Laura Palma, dispuso la cesantía de Manrique, quien quedó definitivamente separado de las filas penitenciarias.