Un piso en Recoleta con detalles únicos sale a la venta: cuánto cuesta y qué esconde

Un departamento de 162 m2 en un edificio de 1925 diseñado por Christophersen se vende en Recoleta. Conserva pisos de roble, chimenea y techos de 4,5 metros: cuánto cuesta y por qué su valor va más allá de los metros.

· 4 min de lectura
Un piso en Recoleta con detalles únicos sale a la venta: cuánto cuesta y qué esconde
Un piso en Recoleta con detalles únicos sale a la venta: cuánto cuesta y qué esconde

En pleno corazón de Recoleta, sobre la esquina de Juncal y Uruguay, salió al mercado un departamento que no pasa desapercibido: está en el último piso de un edificio diseñado por Alejandro Christophersen, uno de los arquitectos más influyentes de la Buenos Aires del siglo XX. La unidad, de 162 m2, se ofrece por unos US$490.000, pero lo que realmente la distingue es su historia y el estado de conservación de sus detalles originales.

El edificio, construido en 1925, pertenece a la etapa madura de Christophersen y responde al concepto de 'edificio de renta', una tipología que marcó el desarrollo urbano porteño en las primeras décadas del siglo pasado. Tiene apenas 14 unidades, dos por piso, y una estética de inspiración francesa que conserva elementos poco habituales en el mercado actual. Entre ellos, unas cabezas de cabra talladas en la fachada y la firma visible del arquitecto sobre el frente.

Qué hay adentro de esta joya centenaria

La unidad conserva buena parte de los materiales con los que fue construida hace un siglo: pisos originales de roble de Eslavonia, una chimenea en el living y techos de 4,5 metros de altura. Según Pablo Valencia Neira, de Valencia Neira Real Estate, estos elementos 'no solo tienen valor estético: reflejan un nivel de calidad constructiva que hoy resulta muy difícil de reproducir'.

El arquitecto Fernando Lorenzi, del Estudio INFILL, suma otra lectura: 'Todos factores y definiciones constructivas y espaciales que redundan en mejorar la calidad de vida de los moradores, fin último y primario del ejercicio de la arquitectura'.

La distribución también responde a otra época: ambientes generosos y una configuración que prioriza la luz natural y la ventilación cruzada. Al ocupar el último piso de un edificio de esquina, los principales ambientes tienen salida directa a la calle por dos frentes, lo que garantiza vistas abiertas y privacidad, sin vecinos arriba.

Qué se puede modificar y qué está protegido

El edificio Juncal 1399 cuenta con protección patrimonial de Nivel Estructural, otorgada por la Ley 4974 de 2014. Esto implica que la fachada y la tipología exterior no pueden modificarse libremente. Dentro de las unidades, en cambio, hay más margen para reformas, aunque requieren autorización previa del organismo de patrimonio de la Ciudad.

La protección no es un obstáculo para los interesados, sino parte del atractivo. Chantal Edsberg, corredora inmobiliaria del mismo equipo, explica que hay distintos perfiles de compradores: desde inversores que buscan un activo escaso hasta artistas, arquitectos, escritores y músicos que valoran las características espaciales. 'No es un departamento de estilo francés: es una obra de Alejandro Christophersen de 1925, con su tipología, sus proporciones y sus materiales originales intactos', sostiene.

Edsberg recuerda el caso de una pianista que vive en el exterior y pasa parte del año en Buenos Aires: buscaba un lugar donde instalar su piano de media cola. Los techos altos y las condiciones acústicas del ambiente fueron decisivos para que eligiera esta propiedad.

Precio y valor patrimonial

Los 162 m2 se ofrecen a unos US$3.000 por m2, un valor que para el mercado de viviendas patrimoniales combina la ubicación en Recoleta, la autoría de un arquitecto reconocido y la conservación de elementos originales. 'Quien compra una obra de Christophersen no busca solamente metros cuadrados. Busca autenticidad, historia y una arquitectura que conserva su identidad después de un siglo. Ese stock es muy limitado y cada vez quedan menos unidades que mantengan intactos sus materiales y su tipología original', concluye Edsberg.

Para Valencia Neira, el valor de la unidad está en esa combinación entre autoría, estado de conservación y ubicación. 'La preservación de la nobleza de sus materiales originales, centenarios, el sello Christophersen y la riqueza espacial que ofrecen las vistas privilegiadas, conjugados con la posibilidad de mirar desde arriba, dotan a las unidades de coronamiento de una alta apreciación económica y arquitectónica', afirma.

Más para leer

A los 13 años una compañera le lanzó un objeto a la cara y quedó ciega de un ojo: hoy lucha contra el bullying
Sociedad
El refugio de la escucha: el espacio en San Juan que recibe el dolor sin juzgar
Sociedad
El fraile que pudo haber evitado la disolución de Argentina
Sociedad
El taller que sacó a los chicos de El Portezuelo a pintar entre los árboles
Sociedad
El nuevo local de 'Lo de Jacinto' que promete cambiar el centro de Rawson
Sociedad
El muro que armaron en Trelew para derribar barreras
Sociedad