¿Un plan sobre el escritorio? La escalada que podría cambiar todo en Medio Oriente
Estados Unidos evalúa un plan de invasión terrestre a Irán que extendería la guerra por meses. El Pentágono concentra tropas para operaciones en el estrecho de Ormuz, mientras Irán prepara un plan de contingencia con represalias.
El Pentágono concentra tropas mientras se evalúa una opción bélica que extendería el conflicto por meses y enterraría cualquier cese al fuego inmediato. En la quinta semana de guerra, Estados Unidos reúne miles de soldados e infantes de marina para posibles “operaciones terrestres” en el estratégico estrecho de Ormuz, cerrado por Irán y vital para el 20% del comercio mundial de crudo y gas.
El Comando Central estadounidense anunció la llegada del USS Tripoli a la región el viernes, con 3500 militares a bordo, que se suman a otros miles ya desplegados, según informó la CNN. Fuentes citadas por The Washington Post detallaron que el plan no contempla una invasión masiva, sino “incursiones conjuntas de fuerzas especiales y tropas de infantería convencionales”.
¿Cuál es el objetivo real?
El foco no estaría en el continente, sino en alguna o varias de las islas del estrecho, como Kharg, considerada el centro de la producción petrolera iraní. “Cualquier invasión terrestre supondría una escalada extremadamente costosa en términos de vidas e infraestructura. Esto cambiaría la naturaleza de la guerra para Irán, ya que provocaría un fuerte sentimiento nacionalista entre la población”, explicó a TN el analista egipcio Mehran Kamrava, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Georgetown en Qatar.

La respuesta que prepara Teherán
Mientras públicamente niega negociaciones y amenaza con “incendiar” a las tropas estadounidenses, Irán tiene listo un plan de contingencia para enfrentar una eventual invasión, según la prensa oficial. “Irán ha prometido bombardear Ras Al-Jaima en los Emiratos Árabes Unidos si alguna de sus islas es atacada. En base a acciones pasadas, no hay razón para creer que no lo haría. Esto representaría una escalada muy peligrosa”, advirtió Kamrava.
Un “analista de seguridad iraní” declaró al Tehran Times que las fuerzas militares planean apoderarse de las costas de Emiratos Árabes Unidos y Bahréin en caso de invasión estadounidense. Además, fuentes citadas por The Media Line indicaron que las unidades recibieron instrucciones de actuar de forma independiente, si es necesario, para contrarrestar un ataque terrestre.

La orden del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas incluye “asegurar áreas sensibles, establecer los despliegues necesarios y prepararse para la posible ‘intervención de elementos hostiles de campo en diferentes regiones'”. “También fueron autorizados a participar de forma independiente, incluso sin órdenes directas del comando central”, dijeron las fuentes, ante el temor de un “apagón” en las comunicaciones internas.
¿Una guerra que se alarga?
Un escenario de invasión prolongaría un conflicto que ya se extendió más de lo planeado por el Pentágono. Distintas fuentes citadas por The Washington Post revelaron que la toma de objetivos en el estrecho de Ormuz oscilaría entre algunas semanas y “un par de meses”. Un informe de Axios aseguró que el Pentágono se prepara para su “golpe final” contra Irán, que podría incluir fuerzas terrestres y una campaña de bombardeos masivos.
Pero la decisión de Trump se enfrenta al escenario político interno. Faltan siete meses para las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde el presidente se juega el control del Capitolio. Un sondeo de AP y el Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago reveló que el 62% de los estadounidenses se opone al uso de tropas terrestres en Irán, con solo un 12% a favor.
“Lo que parece más probable en el corto plazo no es una invasión terrestre a gran escala, sino operaciones terrestres limitadas, selectivas y complementarias, como misiones de fuerzas especiales y esfuerzos para controlar temporalmente ciertas islas o posiciones costeras estratégicas con vistas al Estrecho de Ormuz”, analizó Farzin Nadimi, investigador del Instituto de Washington, citado por The Media Line. Un escenario complejo que podría llevar a Estados Unidos a una guerra prolongada, similar a las de Irak o Afganistán, que Trump prometió evitar en campaña.