Un policía acusado de quemar el auto de su ex: lo que encontraron en su casa
La mujer dormía con sus hijos cuando un vecino la despertó a los gritos: su auto ardía y el fuego ya llegaba al techo de la casa. Días después, la policía allanó la vivienda de su expareja, un agente de 28 años. Lo que encontraron adentro cambió el rumbo de la causa.
Un agente de la Policía de San Juan volvió a quedar en el centro de una causa judicial. Se llama Jorge Luis Correa, tiene 28 años y está acusado de haber incendiado intencionalmente el Renault 12 de una expareja mientras el vehículo dormía estacionado junto a la casa de la mujer, en el asentamiento Río San Juan, Alto de Sierra, Santa Lucía.
El expediente se formalizó este miércoles en una audiencia donde la Fiscalía presentó los elementos que reunió hasta ahora. La causa no es la primera para Correa: en 2024 otra expareja lo había denunciado por una golpiza, aunque aquel proceso no terminó en condena.
La madrugada del incendio
Según la acusación, el episodio ocurrió durante la madrugada del domingo 13 de septiembre. La mujer dormía junto a sus hijos cuando, cerca de la 01:10, un vecino la despertó a los gritos: el auto estaba envuelto en llamas y el fuego ya trepaba hacia el techo de la vivienda.
Los propios vecinos lograron controlar el incendio, pero no evitaron los daños: parte del garaje y el frente de la casa también quedaron afectados. Los peritos de Bomberos determinaron que el fuego había sido intencional.
Dos testigos declararon haber visto a un hombre vestido de negro que se alejó del lugar en una motocicleta enduro de características similares a la que usaba Correa. Además, señalaron que lo habían visto manipulando el rodado antes de irse.
La investigación sumó otro dato: días antes del incendio, la mujer había denunciado que le cortaron los cables de arranque de su Renault 12 para dejarlo inutilizado.
Qué encontró la Justicia en la casa del policía
Durante la audiencia, la fiscal Alejandra Bazán y la ayudante fiscal Beatriz Vaca, de la UFI CAVIG, detallaron los elementos de convicción: la denuncia de la víctima, fotografías del vehículo, el acta del primer interventor y los testimonios de los vecinos.
Pero hubo un hallazgo que llamó la atención de los investigadores: en la vivienda de Correa secuestraron un bidón con aproximadamente tres litros de thinner.
El antecedente que complica al agente
Correa ya había sido denunciado en 2024 por otra expareja, que lo acusó de una golpiza. En ese momento fue imputado en el fuero de Flagrancia por lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
Sin embargo, obtuvo la suspensión de juicio a prueba por un año y nunca recibió una condena en ese expediente. Como consecuencia de aquella causa, tenía prohibido portar su arma reglamentaria y cumplía funciones administrativas en la comisaría de Caucete.
La mujer del nuevo caso había pedido medidas de protección el 14 de agosto ante la Dirección de Género, después de una serie de conflictos que terminaron con la relación, iniciada en 2024 y finalizada en junio de este año. Según se expuso en la audiencia, hasta el momento del incendio no había recibido ninguna comunicación de la Justicia Civil sobre ese pedido.
La imputación y la tobillera
En el nuevo proceso, la Fiscalía lo imputó provisoriamente por incendio, daño y estragos, en el marco del artículo 186, inciso 1° del Código Penal. El juez de Garantías Federico Rodríguez habilitó la investigación preparatoria por ocho meses.
Correa estuvo acompañado por la defensora María Filomena Noriega y decidió no declarar. Recuperó la libertad, pero el magistrado le impuso el uso de una tobillera electrónica durante cuatro meses para monitorear sus movimientos y evitar que se acerque a la denunciante.