Un policía bajo la lupa: el juicio por el ataque que dejó ciego a un hombre y una trama que estremece
Un policía vinculado al bajo mundo es juzgado por un intento de asesinato que dejó a la víctima ciega. ¿Cómo sobrevivió para declarar en su contra y qué oscuras maniobras se descubrieron tras el ataque? Los detalles del caso que conmociona.
Un agente fuera de funciones, vinculado al hampa, enfrenta desde este viernes un juicio oral por intentar asesinar a un hombre de dos disparos en la cabeza. La víctima, que sobrevivió milagrosamente pero quedó ciega, se transformó en el testigo clave que apuntó al uniformado. El tribunal, integrado por Rodrigo Santana, Paola Aguirre y Pablo Pinto, escuchará las pruebas en un caso que mezcla corrupción policial y violencia extrema.
Omar Alejandro Alfredo “Pitu” García, policía en disponibilidad desde hace cuatro años, está en prisión preventiva desde marzo de 2023. El fiscal Alejandro Ferlazzo lo acusa de intentar matar a Emanuel Celis en mayo de 2022, en el marco de un diferendo por actividades delictivas en el sur de Rosario.
La noche del ataque en un cruce peligroso
Todo ocurrió la noche del 3 de mayo de 2022. Celis fue baleado dentro de un Chevrolet Corsa negro con patente cambiada, un auto robado y con pedido de captura. Según la investigación, el propio García le había cedido el vehículo e incluso, usando sus contactos policiales, le consiguió papeles para circular.
El agente había citado a Celis, quien lo pasó a buscar. La excusa era ir a buscar dinero por la venta de una amoladora a la esquina de Buenos Aires y Alzugaray, en el barrio La Carne. Ese cruce ha sido escenario de múltiples ejecuciones en los últimos años, inmersas en distintas tramas criminales.
¿Una maniobra para encubrir el crimen?
Eran cerca de las 19 cuando, según la Fiscalía, apareció un auto gris que parecía estar esperándolos. Desde ese vehículo, sin frenar, alguien abrió fuego. Varios proyectiles impactaron en el capó y luneta del Corsa, pero no hirieron a sus ocupantes.
Fue en ese momento de confusión, sostiene la acusación, que Pitu García aprovechó para sacar una pistola y efectuar dos disparos a quemarropa en la cabeza de Celis. Uno de los tiros le atravesó el cráneo por la zona orbital, destruyéndole los globos oculares, y el otro impactó en el cuello.
Los vecinos pronto encontraron una escena dantesca: Celis, moribundo dentro del vehículo, con los ojos colgando. Llamaron a la Policía. Minutos después, García –que se había ocultado en la casa de un vecino– reapareció, se identificó como policía mostrando su credencial y también llamó a las autoridades.
Las maniobras sospechosas y el giro de la causa
El agente realizó una llamada desde su teléfono Xiaomi y luego reinició el aparato de fábrica, borrando toda la información. “Cuando arribó personal policial de Homicidios para cumplir la orden de secuestro de su celular, manifestó que su teléfono había quedado dentro del vehículo de la víctima, siendo que lo tenía entre sus pertenencias”, explicó el fiscal Ferlazzo.
Inicialmente demorado por sus actitudes elusivas, García fue liberado sin formación de causa. Alegó ser testigo y dijo que los disparos provenían de un Fiat Siena gris. La causa dio un vuelco meses después, cuando Celis, tras una agonía y múltiples operaciones, recuperó la posibilidad de comunicarse. Fue entonces cuando relató que quien le disparó fue García, transformándose en el principal testigo del juicio.
Asuntos Internos detuvo al policía en marzo de 2023. Desde entonces, “Pitu” García permanece en prisión preventiva, declarándose siempre inocente.
Las secuelas de la víctima y la pelea en el juicio
La vida de Emanuel Celis cambió para siempre. Ciego y con el rostro deformado, debió someterse a cirugías reconstructivas. En septiembre de 2024 llegó a acercarse a los medios para pedir ayuda, mientras su pareja montó un puesto de torta asada para mantenerlo a él y a sus tres hijas.
En marzo de 2025, una investigación por microtráfico lo encontró subsistiendo con la venta de cocaína. Durante un allanamiento, la Policía de Investigaciones secuestró 72 envoltorios de droga listos para la venta.
En el juicio se espera escuchar a los policías que intervinieron, al personal que analizó los residuos de disparo en las manos de García y dentro del vehículo, y a los médicos que evaluaron las lesiones y reconstruyeron la trayectoria de los proyectiles. El fiscal Ferlazzo pidió para el acusado una condena de 18 años de prisión por homicidio agravado en grado de tentativa, en concurso real con portación ilegal de arma.