Un policía cordobés escuchó los bocinazos desesperados: lo que vio sobre las vías lo hizo reaccionar al instante
Unos bocinazos desesperados lo alertaron en medio de su custodia. Lo que este policía cordobés encontró sobre las vías del tren desencadenó una reacción instintiva que cambió todo. El video del momento y la revelación personal que explica su heroísmo.
Un cabo de la Policía de la Provincia de Córdoba protagonizó un rescate que evitó una tragedia de proporciones. El agente salvó a un niño de apenas tres años que estaba paralizado sobre las vías del tren, segundos antes del paso de una formación de carga. La rápida intervención ocurrió durante un operativo de custodia rutinario y quedó registrada en video.
El hecho se registró cerca de las 11:30 de este lunes en un barrio donde la línea férrea atraviesa la zona urbana. Los efectivos realizaban tareas de vigilancia para prevenir actos de vandalismo y situaciones de riesgo en las inmediaciones de las vías.
¿En qué consistía el operativo?
El cabo Pablo Luna, el policía interviniente, explicó la naturaleza de su trabajo en ese momento. “Es una custodia que se le hace al tren, en los costados de las vías, para que no tiren escombros o intenten frenar la formación”, detalló. Se trataba de un patrullaje preventivo en una zona considerada compleja.
Fue en medio de esa custodia cuando un sonido alertó al uniformado. Luna escuchó bocinazos insistentes y su instinto le indicó que algo andaba mal. Al girar para buscar el origen del ruido, se encontró con la escena crítica: el pequeño estaba sobre los rieles, inmóvil. “Cuando escuché los bocinazos, me di cuenta de que el nene estaba en las vías”, relató.
Tras el rescate, el cabo Luna pudo reunirse con la madre del niño, quien no ahorró en agradecimientos. “Me felicitó y me agradeció mucho”, contó el policía durante una entrevista en *Mediodía Noticias* de eltrece. El agente también compartió un dato personal que, según sus palabras, influyó en su reacción inmediata.
La razón detrás del acto heroico
Al ser consultado sobre qué pensó en el momento crítico, Luna reveló: “Tengo un hijo de 13 años”. Este vínculo paternal parece haber sido un motor clave en su decisión de actuar sin vacilación, un sentimiento que resumió en una frase contundente: “No dudé”.
El episodio puso en evidencia las condiciones de riesgo en el lugar. El ministro de Seguridad de Córdoba, Pablo Quinteros, describió la zona como “un lugar hostil para la presencia policial”. Allí, las viviendas se encuentran a escasos metros de los rieles, creando un peligro latente para los vecinos, especialmente los niños.
Desde el Ministerio de Seguridad local destacaron el accionar del cabo Luna. Aunque señalaron que este tipo de intervenciones forman parte de las tareas cotidianas de la fuerza, reconocieron que el caso tomó notoriedad pública debido a la amplia difusión del video que capturó el instante preciso del salvataje.