Un policía de 23 años recibió un disparo en una garita y su compañero quedó aprehendido: qué dijo el efectivo
Un policía de 23 años pelea por su vida tras recibir un disparo de su propio compañero dentro de una garita. El otro efectivo quedó aprehendido y dio su versión, pero las pericias todavía no la confirmaron.
Un joven policía de 23 años lucha por su vida en el hospital después de recibir un balazo en el abdomen dentro de una garita de San Miguel de Tucumán. El disparo salió del arma de su propio compañero de guardia y, según la versión del efectivo, habría sido accidental. La Justicia todavía no lo confirmó.
La víctima fue identificada como Nicolás Romano Albaca. El hecho ocurrió cerca de las 0.50 de este martes en la zona conocida como El Bajo, en una garita ubicada en Pasaje Charcas y Díaz Vélez, a metros de la Vieja Terminal.
Cómo se desencadenó el episodio
Fueron los vecinos de la zona los que alertaron a la Policía. Advirtieron que una persona había recibido un disparo y estaba perdiendo sangre, por lo que efectivos de la Comisaría Seccional Segunda se acercaron al lugar.
Al llegar, los uniformados encontraron a Romano Albaca herido y a su compañero, el agente Benjamín Díaz, quien quedó aprehendido en el acto.
Díaz declaró que estaba manipulando su arma reglamentaria cuando el disparo se produjo de manera accidental. Esa versión, sin embargo, todavía debe ser corroborada por las pericias y por la investigación judicial.
El estado de la víctima
Romano Albaca fue trasladado de urgencia al hospital Centro de Salud con una herida de arma de fuego en el abdomen sin orificio de salida. Por la gravedad de la lesión, los médicos decidieron operarlo de inmediato.
“Fue intervenido de urgencia y se encuentra en la unidad de cuidados críticos”, informaron desde el Ministerio de Salud provincial.
El parte sanitario precisó que el proyectil le provocó lesiones en el páncreas y que el joven permanece conectado a asistencia respiratoria, con pronóstico reservado.
Las pericias que pueden cambiar la investigación
Personal policial trabajó en la escena y secuestró elementos que serán sometidos a análisis. Las pericias balísticas serán determinantes para reconstruir cómo se accionó el arma y qué ocurrió exactamente dentro de la garita.
Mientras se aguarda la evolución del efectivo herido, la investigación intenta establecer si el disparo fue efectivamente accidental y bajo qué circunstancias se produjo la detonación.
El compañero de la víctima continúa aprehendido a disposición de la Justicia mientras avanzan las pericias sobre el arma reglamentaria y la escena del hecho.