Un policía de Godoy Cruz fue detenido por lo que habría pasado dentro de la comisaría con una detenida
La denuncia de una detenida en la Comisaría Séptima de Godoy Cruz terminó con un policía apartado y detenido: la causa ya pasó a una fiscalía de Violencia Institucional y las medidas que evalúan sobre el efectivo complican su futuro en la fuerza.
Un ayudante de la Policía de Mendoza fue detenido y apartado de sus funciones después de que una mujer que estaba alojada en la Comisaría Séptima de Godoy Cruz lo denunciara por un presunto abuso sexual. El caso salió a la luz este martes y ya está en manos de la Justicia, que intenta reconstruir qué ocurrió dentro de la dependencia.
El efectivo venía de un traslado reciente desde la Policía Vial y, según lo que difundieron medios locales, se desempeñaba únicamente en tareas administrativas. Tampoco tenía un arma reglamentaria asignada.
La denunciante lleva varios días alojada en esa comisaría: está privada de su libertad desde el 9 de octubre por una causa judicial por estafa.
Qué hizo el Ministerio de Seguridad
Apenas se conoció la acusación, el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza resolvió el apartamiento preventivo del ayudante, que quedó a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación penal.
De acuerdo con la información que publicaron medios mendocinos, las autoridades también analizan la posibilidad de pasarlo a situación pasiva en tanto se sustancie el proceso.
Cómo avanza la causa
La investigación arrancó en la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, a cargo de Flavio D’Amore, pero después el expediente pasó a manos de la fiscal Andrea Lazo, especializada en Homicidios y Violencia Institucional.
Los investigadores buscan precisar las circunstancias en las que habría ocurrido el ataque dentro de la dependencia y determinar la eventual responsabilidad del efectivo denunciado.
Por ahora no trascendieron detalles sobre la mecánica del presunto abuso ni se informó oficialmente una imputación formal contra el acusado. Su situación procesal queda sujeta a lo que resuelva la Justicia a partir de las pruebas reunidas.
El caso pone bajo la lupa un presunto delito sexual cometido dentro de una dependencia del Estado, contra una mujer que estaba bajo custodia policial.