Un policía federal quedó filmado en la casa donde se guardaba la cocaína
Un policía federal quedó filmado en la casa de Alberdi al 1100, el mismo lugar donde la banda guardaba la cocaína. La Fiscalía ahora intenta explicar qué hacía ahí.
La causa por los 187 kilos de cocaína secuestrados en Salta sumó un capítulo inesperado: la Fiscalía intenta determinar qué hacía un integrante de la Policía Federal en la vivienda de calle Alberdi al 1100, en Villa San Antonio, que la organización investigada usaba como depósito y punto de reunión.
La presencia del uniformado quedó registrada en cámaras de seguridad y fue uno de los datos que salieron a la luz este jueves durante una audiencia ante el juez federal Diego Anzorreguy. La fiscal Roxana Gual lleva la investigación, que ya tiene ocho imputados. La identidad del policía no trascendió y su posible participación sigue bajo análisis.
El circuito de la droga
La pesquisa arrancó en marzo, a partir de otra investigación. Según la hipótesis fiscal, la banda trasladaba cocaína desde Bolivia por un corredor que unía La Quiaca, Salta y Buenos Aires.
En ese recorrido, una casa en construcción de Alberdi al 1100 habría servido para acopiar la droga de forma temporal y preparar los envíos siguientes. Los investigadores sostienen además que allí se hacían las reuniones de los presuntos integrantes.
El operativo del 21 de julio terminó con el secuestro de 70 kilos de cocaína en el inmueble y otros 117 dentro de una Volkswagen Amarok. La camioneta habría sido acondicionada antes en ese mismo domicilio para transportar el cargamento.
Qué se sabe del policía
Las grabaciones muestran al federal en la propiedad, de acuerdo con lo que se conoció en la audiencia. Con esas imágenes, la Fiscalía busca establecer por qué estaba allí y si cumplía alguna función vinculada a las maniobras que se investigan.
La causa sigue abierta para identificar a otros posibles involucrados.
El comerciante que pidió la domiciliaria
La audiencia fue pedida por la defensa de uno de los imputados, señalado como dueño de cinco locales en la zona del Mercado San Miguel. Su abogado solicitó que cumpliera la detención en su casa, pero el planteo fue rechazado.
La acusación le atribuye un rol importante en el transporte y almacenamiento de la cocaína. También sostiene que habría aportado teléfonos celulares para las comunicaciones del grupo. Esas funciones integran la imputación y deberán probarse en el proceso.
Uno de los hallazgos que llamó la atención fue el de 17 celulares de alta gama escondidos dentro de una heladera de su casa. Los aparatos habían sido restablecidos a su configuración de fábrica. Además, antes del allanamiento, el comerciante había sido visto conduciendo la Amarok investigada.
Detenidos por tres meses más
Durante la audiencia se resolvió que los ocho imputados sigan detenidos por otros tres meses. Mientras tanto, la Fiscalía continuará revisando cámaras de seguridad y juntando elementos para reconstruir cómo funcionaba la presunta organización.
El foco está puesto en precisar qué hizo cada persona y quiénes más pudieron intervenir. Entre las preguntas pendientes aparece ahora el papel del policía federal registrado en la vivienda: una sospecha que la Justicia deberá esclarecer.