Un policía terminó en camilla tras un intento de ingreso: la versión que nadie esperaba
Un intento de ingreso a un edificio público terminó con un agente policial en camilla. ¿Quién agredió a quién? Las versiones que se contradicen y el reclamo médico que desató la protesta.
Un agente policial resultó herido durante una protesta de jubilados en la sede del PAMI, ubicada en Córdoba al 900, este miércoles por la mañana. El efectivo debió ser retirado en camilla y con cuello ortopédico tras sufrir golpes en la cabeza y el abdomen, en medio de un clima de tensión que dejó versiones encontradas sobre lo ocurrido.
El incidente se produjo cuando un grupo de manifestantes intentó ingresar al edificio para presentar un petitorio ante la falta de atención médica. La situación derivó en empujones, desorden y la intervención policial, generando un enfrentamiento que culminó con el agente lesionado.
¿Qué dicen las partes involucradas?
Sobre lo sucedido existen versiones contrapuestas. Desde la Policía sostienen que el agente fue agredido durante la protesta, mientras que algunos manifestantes aseguran haber sido empujados y golpeados por las fuerzas de seguridad. La protesta se realizó en rechazo a una resolución que, según denuncian los profesionales, reduce significativamente sus ingresos y afecta a unos 300 médicos, lo que derivó en la suspensión de prestaciones.
Tras los incidentes, la situación se normalizó y la manifestación continuó en las inmediaciones del edificio. La protesta de jubilados y profesionales frente a la sede del PAMI en Córdoba al 900 se realizó en el marco de un paro nacional de 72 horas de médicos de cabecera, que denuncian una fuerte reducción en sus ingresos.
El reclamo médico detrás de la protesta
La Asociación de Médicos de Cabecera de Tucumán, con unos 300 prestadores en la provincia, se sumó a la medida impulsada por Appamia tras una resolución del organismo nacional que eliminó ítems que compensaban honorarios profesionales. Según explicó la tesorera de la entidad, Cristina Suárez, la decisión implica una caída del 52% en los ingresos, con pagos de alrededor de $996 por paciente.
Advirtió que esta reducción dificulta cubrir gastos básicos de consultorio y afecta especialmente a quienes trabajan exclusivamente con afiliados del PAMI. Durante la medida de fuerza se suspendió la atención habitual, excepto urgencias, lo que generó malestar entre jubilados que acudieron a la sede local para presentar reclamos por la falta de prestaciones.