Un policía y un supuesto recaudador de SADAIC, en el centro de una maniobra que terminó en la Justicia
Un recibo apócrifo de SADAIC, un talonario completo y dos nombres en la mira: así arrancó la causa que terminó con un acuerdo judicial en Salta.
Un control por una presunta fiesta clandestina en General Güemes destapó una trama de recibos apócrifos atribuidos a SADAIC. La investigación derivó en dos imputados que acordaron una salida judicial con resarcimiento y donaciones.
El caso se originó en octubre de 2022, cuando efectivos de la Policía de Salta llegaron a una vivienda de General Güemes tras una denuncia por una posible fiesta clandestina. Allí, según lo reconstruido, los uniformados pidieron a la responsable del evento la documentación que habilitaba la reunión.
La mujer entregó entonces un recibo de cobro de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC). El comprobante estaba firmado por uno de los ahora imputados, que se desempeñaba como efectivo policial.
El talonario que complicó al policía
Los investigadores verificaron que ese recibo no era oficial. Además, constataron que el policía involucrado tenía en su domicilio un talonario completo con recibos apócrifos, que habría usado para hacer cobros irregulares.
La maniobra habría contado con la participación de un segundo hombre de 49 años, que se desempeñaba como representante oficial encargado de esa tarea para la entidad damnificada. Según la investigación, este sujeto colaboró con el ardid y omitió la rendición de los fondos percibidos.
La salida judicial
Con el avance de las actuaciones, el juez Aldo Saravia hizo lugar al pedido de suspensión de juicio a prueba presentado por los dos imputados, de 49 y 50 años. La medida les impuso reglas de conducta.
También se fijó el pago de una compensación económica de $100.000 a la entidad damnificada y la donación de insumos médicos y de librería al hospital y a la comisaría de General Güemes.