Un “pop” en el silencio: el detalle macabro que destapó el crimen de un adolescente contra su madre
Un “pop” escuchado en el sótano, una herida que no cuadraba y el desgarrador relato de un padre. Los escalofriantes detalles que llevaron a acusar a un adolescente de 14 años por un crimen que conmocionó a Wyoming.
La comunidad de Cheyenne, Wyoming, se vio sacudida por un crimen que parece salido de una pesadilla. Un adolescente de 14 años está acusado de asesinar a su propia madre de un disparo en la cabeza tras una discusión, y será juzgado como adulto por homicidio premeditado. Los detalles de la investigación revelan una escalada de violencia familiar que terminó en tragedia.
El sábado 8 de marzo, las autoridades del Condado de Laramie acudieron a una vivienda de la avenida Pine, al sur de Cheyenne, por un reporte de suicidio con arma de fuego. Lo que encontraron en un dormitorio del piso superior, donde la víctima estaba haciendo un rompecabezas, cambiaría por completo el curso de la investigación.
La mujer, identificada como Theresa McIntosh de 34 años, fue trasladada de urgencia en helicóptero al Cheyenne Regional Medical Center. Sin embargo, sus heridas eran demasiado graves y falleció al día siguiente, el domingo 9 de marzo.
¿Suicidio u homicidio? La clave estuvo en la herida
Fue el personal médico del hospital quien encendió las alarmas de la policía. La naturaleza de la herida de bala, ubicada arriba y detrás de la oreja derecha de McIntosh, no era consistente con un intento de suicidio. Este hallazgo forense crucial redirigió la mirada hacia las únicas dos personas que estaban en la casa en ese momento.
Además de la víctima, se encontraban su hijo adolescente, Havoc Leone, y la pareja de McIntosh. Este último relató a los investigadores que se encontraba en el sótano jugando videojuegos con auriculares cuando escuchó un sonido sordo, un “pop”.
Al subir, se encontró con el joven de 14 años cerca de la habitación, visiblemente alterado. Ante la pregunta de qué había sucedido, la respuesta del adolescente fue: “No sé, simplemente se disparó”.
La discusión previa que lo cambió todo
La pareja de la víctima contó a los agentes que esa misma mañana madre e hijo habían tenido una fuerte discusión. El motivo fue una tablet que el adolescente habría robado a un cliente del servicio de limpieza que manejaba McIntosh. La pelea fue tan intensa que incluso habían considerado llamar a la policía por el comportamiento del joven.
En la escena del crimen, los investigadores hallaron una pistola 9mm en el piso del dormitorio. El hombre confirmó que el arma era propiedad de McIntosh, quien supuestamente siempre la guardaba dentro de su automóvil.
Un robo anticipado: la pistola ya no estaba en el auto
La investigación profundizó y descubrió un dato escalofriante. Leone habría robado el arma del vehículo de su madre una semana antes del fatal desenlace. Este hurto se produjo luego de otra discusión familiar, en esa ocasión motivada por una mala nota del adolescente en matemáticas.
Las declaraciones del joven durante el interrogatorio policial pintan un cuadro de furia contenida. “Estaba furioso justo antes de dispararle a McIntosh y no pudo decirle cuánto la odiaba”, escribió el agente Miles DePrimo en un documento judicial. El oficial agregó que el acusado “estaba enojado porque McIntosh lo estaba insultando”.
El desgarrador testimonio del padre
Consultado por los investigadores sobre qué creía que le había sucedido a McIntosh en la habitación de su hijo, el padre del adolescente dio una respuesta cargada de dolor y negación.
“No quiero pensar en lo que creo que pasó”, dijo el hombre. “Ni siquiera quiero ponerlo en palabras. No quiero pensar en eso porque es algo realmente jodido para un padre”.
El hombre admitió entender hacia dónde apuntaban las pruebas, pero se resistía a verbalizarlo. “Sí, entiendo que es una posibilidad, pero realmente espero que no lo sea. Sería mucho más fácil aceptar que se suicidó a que mi hijo intentó matarla”, concluyó, reflejando la devastación de la familia.
Havoc Leone fue detenido y se le fijó una fianza de 500.000 dólares. La Justicia de Wyoming lo procesará como adulto. De ser declarado culpable del cargo de asesinato en primer grado, el adolescente de 14 años se enfrenta a una posible condena de cadena perpetua.