Un preso dirigía desde la cárcel una red narco que operaba en el sur santafesino
Desde una celda en Marcos Paz, un detenido habría dirigido el envío de cocaína por micro. ¿Cómo lograba una organización operar en el sur santafesino con su líder preso? Los detalles del operativo que los desbarató.
La Justicia Federal de Rosario formalizó la investigación contra una organización que, según la acusación, era comandada desde un penal por un detenido. Su pareja, su padre y un familiar fueron imputados por el tráfico de cocaína desde Salta hacia localidades del sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires, utilizando el transporte público de pasajeros.
En una audiencia celebrada este viernes en los Tribunales Federales de Rosario, el juez Román Lanzón procesó a Ana Paz F., a su pareja Melchor P. –quien está detenido en el complejo penitenciario federal de Marcos Paz– y al padre de este, Carlos Pedro P. La acusación los señala como parte de una banda dedicada a la venta de drogas en Alcorta, Máximo Paz, Villa Constitución y puntos del norte bonaerense.
¿Cómo fue descubierta la maniobra?
La investigación comenzó en septiembre de 2025 a partir de una denuncia anónima recibida por la Procuración Narcocriminal (Procunar). La información alertaba sobre una organización encabezada por Melchor P. que trasladaba estupefacientes desde Salta con destino a Alcorta, para su posterior comercialización en varias localidades.
Los fiscales Federico Reynares Solari, Rodrigo Romero y Matías Scilabra expusieron el caso, detallando los roles de cada imputado y la cronología de las tareas investigativas. Estas fueron ejecutadas por la Prefectura Naval Argentina (PNA) Zona Bajo Paraná e incluyeron escuchas telefónicas, seguimientos y tareas de campo.
Según la Fiscalía, las diligencias permitieron confirmar que la banda utilizaba micros de larga distancia para sus operaciones. El punto de quiebre ocurrió el miércoles en la terminal de ómnibus de Rosario, donde fue detenida Ana Paz F., quien viajaba en un colectivo de la empresa La Veloz del Norte proveniente de Orán, Salta.
En ese procedimiento, fueron incautados seis kilos de cocaína que la mujer transportaba ocultos entre sus pertenencias. El cargamento, de 6,241 kilos en total, estaba escondido dentro de una mochila.
El cerebro tras las rejas
La acusación sostiene que Melchor P., detenido en Alcorta en mayo de 2025, dirigía las operaciones desde su celda en el penal de Marcos Paz. Los fiscales les atribuyen a los tres principales imputados formar parte de “una organización junto a otras personas, dedicada al transporte de material estupefaciente desde Salta hacia Santa Fe para su posterior comercialización… al menos desde septiembre de 2025 hasta el 4 de marzo de 2026”.
“El 26 de febrero Ana Paz F. viajó a Orán y hasta su regreso a Rosario mantuvo un permanente diálogo con su pareja, Melchor P., quien está alojado en el Penal Federal de Marcos Paz, desde donde brindó indicaciones sobre cómo proceder”, indicó el fiscal Reynares Solari.
Según la investigación, el recluso daba instrucciones precisas sobre las negociaciones por el precio de la cocaína, su acondicionamiento y los medios para concretar la maniobra, como la compra de celulares y chips a nombre de terceros.
La red familiar y el hallazgo de armas
Para la Fiscalía, Carlos P., alias “Viejo”, mantenía contactos frecuentes con su hijo Melchor y con Ana Paz, vinculados a la compra de dólares con el dinero del narcotráfico. Además, habría advertido a la organización sobre la existencia de la investigación penal en su contra.
Un cuarto imputado, José Luis P. –hermano de Carlos–, fue acusado únicamente por el delito de tenencia de armas. En un allanamiento realizado el 4 de marzo en su domicilio de Alcorta, se secuestraron dos escopetas, una pistola calibre .22 largo con cargador y una gran cantidad de municiones.
El caso quedó formalmente abierto y los imputados enfrentan cargos por asociación ilícita y narcotráfico, en una investigación que revela los sofisticados métodos que utilizan algunas organizaciones para operar incluso con sus cabecillas tras las rejas.