Un proyecto de ley busca destinar más recursos a un problema que crece en proporciones alarmantes
Solo el 0,02% del presupuesto provincial se destina a salud mental. ¿Cómo planean las autoridades enfrentar una crisis que afecta a miles de personas?
La Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe debate un proyecto para declarar la emergencia en salud mental. La iniciativa, presentada por la diputada Verónica Baro Graf, busca asignar más recursos humanos y materiales ante una demanda creciente de atención por episodios de angustia, depresión y suicidios.
El debate recobró fuerza tras el tiroteo ocurrido en una escuela de San Cristóbal, donde un adolescente provocó la muerte de un chico y dejó dos heridos de gravedad. Si bien se investiga una red virtual internacional en ese caso particular, en esa localidad del norte provincial y en otras surgió el pedido de atención a problemas severos de salud mental y adicciones.
¿Qué recursos se destinan actualmente?
Baro Graf reveló que el presupuesto de salud mental representa solo el 0,02% del total del gasto provincial. “Es muy bajito”, afirmó la legisladora en una entrevista con De 12 a 14 (El Tres) tras exponer ante la comisión de Salud de la Legislatura.
La diputada subrayó la urgencia de dotar de fondos al área para revertir la precarización actual. Describió que el problema no solo se evalúa con casos extremos, sino con depresiones, estados de ansiedad, hipermedicalización o automedicación que muchas personas practican para tranquilizar su estado.
¿Qué medidas propone el proyecto?
La iniciativa busca focalizar la atención en esta situación puntual y definir por el término de 18 meses la emergencia. Esto permitiría al gobierno provincial flexibilizar partidas y asignar recursos que no estaban pensados para tener mayor cantidad de profesionales, con equipos interdisciplinarios.
Baro Graf pidió, por lo menos, guardias de 24 horas para las asistencias de los fines de semana en los hospitales públicos de las ciudades más importantes de la provincia. También en algún centro de salud geográficamente destinado para un territorio más grande, donde no haya acceso rápido a un hospital.
Reconoció que en la salud pública “la demanda se ha incrementado mucho y no hay profesionales”, por lo que consideró que “habría que repensarlo” en términos salariales y de insumos materiales.
¿Por qué es un problema social?
La legisladora reflexionó que la emergencia en salud pública general estará vigente hasta julio de este año, pero ella quiere intensificar y focalizar a nivel incluso social. Valoró el rol de los medios para “tomar conciencia de que nos está pasando algo”.
Hizo un llamado a la sociedad para tomar “conciencia de hablar más con nuestros chicos, de hablar más con nuestros abuelos, que están sufriendo muchos de ellos episodios de crisis de salud mental y hoy se callan”.
“Es un problema social –siguió–, no es un problema netamente del Ministerio de Salud. Por eso, pido poner el foco para que el Ministerio actúe, darle herramientas, pero también cada uno de nosotros podemos hacer algo”.