Un pueblo se moviliza por un bebé que deberá ser entregado en adopción
La familia que cuidó al nene desde los dos meses pide quedarse con él, pero la Justicia ordenó entregarlo a otra familia. El pueblo se movilizó para apoyarlos y reclama que se revise la medida.
La localidad de Rancul vivió una jornada de fuerte conmoción: una marcha popular reclamó por la suerte de un bebé de siete meses que, por orden de la Justicia pampeana, debe ser restituido este lunes para iniciar un proceso de adopción con otra familia.
El pequeño fue criado desde los dos meses por una pareja que ofició como familia de contención, y ahora esa familia reclama formalmente quedarse con el nene de manera definitiva. La movilización, que convocó a vecinos y contó con el respaldo de dirigentes de la oposición, buscó visibilizar el pedido para que se revise la situación del menor y se prioricen los lazos afectivos que se construyeron durante el período de abrigo.
El reclamo de la familia de contención
Según informaron fuentes vinculadas a la causa, la pareja que tuvo al bebé bajo su cuidado desde que tenía dos meses inició los trámites para adoptarlo. Sin embargo, la Justicia de La Pampa dispuso que el niño sea entregado a otra familia para comenzar un proceso de adopción formal.
La decisión judicial generó un fuerte malestar en la comunidad de Rancul, que salió a la calle para expresar su apoyo a la familia de contención. Los manifestantes pidieron que se escuche la voz del niño y que se tengan en cuenta los vínculos afectivos ya establecidos.
La marcha y el respaldo opositor
La movilización, que se realizó en las últimas horas, reunió a un grupo importante de vecinos que se acercaron a respaldar a la familia. También estuvieron presentes referentes de la oposición política, quienes manifestaron su acompañamiento al reclamo y solicitaron a las autoridades judiciales que revisen el caso.
Los organizadores de la marcha expresaron su esperanza de que la Justicia pueda reconsiderar la medida y permitir que el bebé permanezca con la familia que lo cuidó durante sus primeros meses de vida.
El caso, que tiene un fuerte componente emocional, pone en el centro del debate la importancia de los vínculos afectivos en los procesos de adopción y el derecho de los niños a crecer en un entorno estable y contenedor.