Un ramal muerto hace 20 años, la llave secreta para el boom de Vaca Muerta
Parecía condenado al olvido, pero ahora cuatro intendentes lo quieren revivir. El tren que no circula desde 2003 podría volver a cargar producción.
Un ramal ferroviario que durante décadas conectó el interior bonaerense con la costa atlántica podría volver a funcionar. Se trata del corredor que une Ayacucho, Tandil, Lobería, Balcarce y Quequén, inactivo desde 2003, y que ahora es visto como una pieza clave para el transporte de cargas vinculado a Vaca Muerta.
La iniciativa tomó impulso después de que cuatro intendentes del sudeste bonaerense presentaran ante la Secretaría de Transporte de la Nación un pedido para incorporar ese tramo al nuevo esquema de concesiones ferroviarias. La propuesta busca recuperar un ramal estratégico para llevar producción al puerto de Quequén.
El último tren llegó a esa zona en 2003 y desde entonces el ramal quedó abandonado. Con el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta, el corredor reaparece como una alternativa para aliviar el transporte por camión y mejorar la logística de exportación.
Los intendentes que impulsan el proyecto consideran que la reactivación del ramal tendría un impacto directo en la economía regional, tanto por el movimiento de cargas como por la generación de empleo. La decisión ahora está en manos de la Secretaría de Transporte, que deberá evaluar la incorporación del corredor al sistema de concesiones.