Un recibo, dos multas: el insólito método de un empleado municipal para quedarse con la plata
Un empleado municipal de Metán usaba recibos duplicados para cobrar multas y quedarse con el dinero. ¿Cómo descubrieron la maniobra?
La Justicia de Metán dio un paso clave en una causa que destapó un presunto desfalco en el Tribunal Administrativo de Faltas. Francisco Oscar Castillo, de 62 años, irá a juicio acusado de fraude y administración fraudulenta tras detectarse maniobras con recibos duplicados que habrían permitido quedarse con el dinero de las multas.
Todo comenzó con una denuncia interna. Una Secretaria Letrada del organismo, al cubrir la ausencia del encargado de la Caja Receptora, intentó emitir un recibo y se topó con un desorden que no pasó desapercibido: faltaba documentación, había talonarios duplicados y la numeración de los recibos no coincidía con la oficial.
Ese hallazgo casual destapó una investigación que duró meses y que ahora tiene a Castillo al borde del banquillo. El fiscal penal 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, fue el encargado de reunir las pruebas y pedir la elevación a juicio.
¿Cómo era el supuesto mecanismo?
Según la acusación, Castillo utilizaba los llamados “recibos mellizos”: talonarios duplicados que permitían que un mismo número de comprobante apareciera asociado a distintos expedientes y contribuyentes. Además, se detectaron recibos con numeración que no seguía la secuencia oficial del organismo.
La auditoría interna también encontró diferencias entre las rendiciones de cuentas presentadas y la documentación que las respaldaba. Todo apuntaba a que el dinero de las multas no llegaba a las arcas municipales.
El allanamiento que sumó pruebas
La causa tomó impulso tras un allanamiento en el domicilio del imputado. Allí se secuestraron talonarios pertenecientes al Tribunal de Faltas, documentación relacionada con las rendiciones y un teléfono celular. Todos esos elementos fueron incorporados al expediente.
Castillo se desempeñaba como encargado de la Caja Receptora desde hacía aproximadamente 10 años, un puesto de confianza que, según la hipótesis fiscal, aprovechó para apropiarse de fondos provenientes del pago de multas.
El fiscal Gómez Amado consideró que había elementos de convicción suficientes para llevar el caso a juicio, donde se determinará la responsabilidad del acusado.