Un regreso que promete emociones: ¿qué se esconde tras la obra que marcó a Mendoza?
Daniel Quiroga regresa a Mendoza con 'De amor también se muere' tras una década. ¿Qué misterio esconde esta obra premiada que el silencio protagoniza? Descubrilo.
El Teatro Imperial de Maipú se prepara para una velada única. Daniel Quiroga vuelve a las tablas mendocinas con una de sus piezas más celebradas, y el misterio ya está en el aire. ¿Qué tiene esta propuesta que la convirtió en un clásico del teatro físico?
El próximo 15 de agosto, el escenario de Pablo Pescara 323 será testigo del regreso de “De amor también se muere”, una obra que no se presenta en Mendoza desde hace una década. Las entradas ya están disponibles a través de EntradaWeb, y la expectativa es enorme.
Dirigida por Ernesto Suárez, esta pieza nació en 1993 y desde entonces cosechó elogios en Argentina, Colombia, Brasil y Ecuador. Pero lo que realmente la distingue es su lenguaje: el silencio se convierte en el gran protagonista, y cada gesto dice más que mil palabras.
¿Qué hace única a esta obra?
Quiroga no es un actor convencional. Su técnica combina teatro corporal, clown y pantomima para crear una experiencia que va más allá del texto. En una época en la que el teatro físico no tenía el reconocimiento actual, él ya lo estaba explorando con una audacia que hoy se celebra como pionera.
La obra se estructura en varios cuadros que abordan el amor y el desamor desde una perspectiva profundamente humana. Sin diálogos extensos, el cuerpo del artista cuenta historias que resuenan en cualquier cultura, lo que explica su éxito internacional.
El peso de los premios
“De amor también se muere” no es solo una obra querida por el público: la crítica también la ha distinguido. Entre sus galardones se cuentan Mejor Actor, Mejor Obra y Mejor Montaje, además de menciones especiales en festivales de todo el mundo. Cada reconocimiento confirma que esta propuesta trasciende fronteras y conecta con espectadores de todas las edades.
Con una única función programada, la cita es imperdible para los amantes del teatro que quieran redescubrir una joya del repertorio mendocino. La pregunta es obligada: ¿estás listo para dejarte llevar por el silencio?