Un repartidor recibió más que un pedido: el gesto inesperado que lo marcó para siempre
El repartidor Walter Ortiz se encontró con Rodrigo De Paul al entregar un pedido. El futbolista le pagó de más, grabó un video para su hijo y charló con él, en un encuentro que Ortiz guarda como recuerdo simbólico.
Un encuentro casual con una figura del fútbol mundial transformó la rutina de un repartidor de delivery en un momento que trascendió lo económico. Walter Ortiz, trabajador en zona norte, acudió a retirar un pedido sin imaginar que el nombre del cliente era real. Al llegar al domicilio, se encontró cara a cara con el mediocampista Rodrigo De Paul, quien lo recibió personalmente.
“Se empezó a bambolear todo, pensé que no era real”, relató Ortiz sobre la sorpresa de ver al jugador esperándolo en la puerta. Tras la entrega, el futbolista le ofreció pagar con un monto superior al valor del pedido. Ante la dificultad de dar el vuelto, la respuesta fue directa: que se quedara con el dinero.
¿Qué pasó después del pago?
El campeón del mundo accedió a sacarse una foto, grabar un video para el hijo del repartidor y compartir unos minutos de charla. “Lo que más valoro no es el dinero, sino la alegría que le di a mi hijo”, aseguró Ortiz. La historia tomó aún más fuerza al conocerse el trasfondo personal del protagonista.
El repartidor atravesó años difíciles marcados por las adicciones, un grave accidente y múltiples operaciones, pero logró rehacer su vida. Hoy, asegura estar en una etapa distinta, enfocado en su familia y el trabajo.
Un recuerdo que no se gasta
En ese contexto, el encuentro adquirió un valor simbólico. El billete que recibió de Rodrigo De Paul no será gastado: lo guarda como recuerdo de un momento que define como una señal. “Lo más importante fue el abrazo de mi hijo”, resumió.
La escena, que comenzó con un simple pedido de comida, terminó exponiendo dos mundos opuestos y un gesto que, lejos de quedar en lo anecdótico, se transformó en una historia de superación que sigue generando repercusión.
