Un rionegrino viajó a Brasil, alguien más manejaba sus redes y de golpe todo se apagó
La familia de Jonathan Lagos, un rionegrino de 26 años, perdió todo contacto con él mientras viajaba por Brasil. El teléfono apagado, las redes eliminadas y una persona que manejaba sus cuentas: el dato que nadie puede explicar.
Jonathan Lagos, de 26 años, está desaparecido en Brasil desde hace más de dos meses. Su familia perdió todo contacto con él: el teléfono quedó apagado y sus cuentas en redes sociales fueron eliminadas. Sospechan que otra persona suplantó su identidad digital.
Jonathan es oriundo de Viedma y vivía en Pucón, Chile. Su hermana, Elizabeth Lagos, contó que el joven siempre tuvo una fuerte inclinación por viajar y conocer distintos lugares del mundo. Ya había estado en Brasil antes y había vuelto a viajar recientemente.
La última información concreta que recibió la familia indica que se encontraba en Búzios, en el estado de Río de Janeiro, aunque esperaban que continuara recorriendo otros puntos del país.
El silencio que encendió las alarmas
Según relató Elizabeth, hace aproximadamente un mes comenzaron a notar que algo había cambiado en la comunicación con su hermano. "El teléfono ya no lo respondía, los mensajes tampoco o, si me respondía, era muy poco. No aceptaba las llamadas tampoco, lo cual nos parecía raro", detalló.
En ese momento la familia pensaba que el joven estaba bien porque seguían apareciendo publicaciones en sus redes sociales. Pero todo se complicó cuando recordaron que Jonathan les había contado que había contratado a una persona para administrar sus cuentas.
"Creemos que realmente no era él quien subía las fotos, sino esta persona, que tampoco sabemos quién es", señaló Elizabeth. La preocupación se volvió definitiva cuando, hace unas dos semanas, todas las cuentas y redes sociales de Jonathan fueron eliminadas.
"No tenemos rastro de él. Queremos llamarlo y el teléfono está apagado. No le volvieron a llegar los mensajes", explicó su hermana.
El regreso que nunca se confirmó
Otro dato que mantiene en alerta a los Lagos es que Jonathan contaba con un visado que vencía durante este mes y, según lo que sabían sus allegados, a comienzos de septiembre debería haber regresado a Chile.
Pero no hay información que permita confirmar si finalmente abandonó Búzios, si se trasladó hacia otro punto de Brasil o si emprendió el regreso. "No sabemos dónde está, con quién está. No tenemos información de nada", resumió Elizabeth.
La última videollamada donde constataron que era realmente él fue el 10 de julio, hace más de dos meses.
Denuncias y pedido de ayuda
La familia ya recurrió a los organismos correspondientes para intentar establecer su paradero. "Fuimos a Cancillería, fuimos a la Policía, fuimos a la Fiscalía a hacer la denuncia de desaparecido. Por el momento no pueden hacer nada más que esperar y están investigando", contó Elizabeth.
Ante la falta de novedades, decidieron apelar a la difusión pública para obtener algún dato que permita saber dónde está Jonathan y, sobre todo, confirmar que se encuentra bien.
"Lo único que queremos es poder tener contacto con él y saber que está bien", expresó su hermana. Y agregó: "No sabemos si le robaron, si perdió su documentación, si se le rompió el teléfono. No sabemos nada".
Jonathan mide aproximadamente 1,70 metros o un poco más, tiene pelo negro y lacio, piel morena y varios tatuajes en el cuerpo. Entre ellos, su familia recuerda particularmente un águila o pájaro de gran tamaño en el pecho y una espada ubicada en la zona de la cadera.
Quien haya tenido contacto con él, lo haya visto recientemente en Brasil o cuente con algún dato sobre su posible paradero puede comunicarse directamente con sus familiares.