Un robo a un pago fácil destapó una red interna en la Policía de Santo Tomé: ahora investigan a una agente
Pensaban que el robo al pago fácil había sido un golpe más. Pero las cámaras y una relación sentimental entre una agente y un detenido destaparon una maniobra interna que nadie esperaba en la Policía de Santo Tomé.
La investigación por el robo a un local de pago fácil en Santo Tomé sumó un nuevo capítulo: la Justicia analiza si una agente policial mantuvo un vínculo sentimental con uno de los detenidos y si eso facilitó la salida de internos para cometer delitos.
El caso que sacude a la Policía de Corrientes en la Unidad Regional Quinta sigue creciendo. Lo que comenzó como la investigación de un violento asalto a un local de pago fácil en la ciudad costera sobre el Río Uruguay derivó en un escándalo que ya dejó cuatro efectivos apartados y la remoción de la cúpula regional.
Ahora, la Fiscalía puso la lupa sobre una mujer policía que habría tenido una relación de pareja con uno de los detenidos alojados en la alcaidía local. La sospecha es que ese vínculo pudo haber tenido algún grado de participación en la presunta maniobra que permitía que los internos salieran por unas horas de la dependencia, cometieran hechos delictivos y regresaran sin ser detectados.
La agente imputada y con licencia
Según información vinculada al expediente, la agente habría sido imputada en la causa por el robo al comercio y en la actualidad se encontraría con licencia. La Justicia intenta establecer con precisión cuál fue su rol y si su relación con el detenido incidió de algún modo en los hechos que se investigan.
El caso estalló semanas atrás tras el asalto al local de pago fácil, un episodio que puso en evidencia una posible mecánica interna: detenidos que salían de la Unidad Regional Quinta —donde funciona la alcaidía— para delinquir y luego volvían a la dependencia como si nada hubiera pasado.
Las cámaras, clave para reconstruir la maniobra
Uno de los elementos que habría cobrado especial peso son las imágenes de distintas cámaras de seguridad que los investigadores están analizando. Esas grabaciones permitirían reconstruir los movimientos de los detenidos y confirmar si efectivamente algunos de ellos salieron del edificio policial, cometieron los delitos y regresaron después.
La información habría sido determinante para avanzar sobre una hipótesis que al principio parecía difícil de comprobar. La investigación está en manos del fiscal Facundo Cabral, quien habría profundizado el análisis de las imágenes y de otros elementos incorporados al expediente para determinar si existió una maniobra interna que facilitara las salidas.
Cuatro policías apartados y la cúpula removida
En paralelo a la pesquisa judicial, la propia Policía de Corrientes informó mediante un comunicado durante el pasado fin de semana que son cuatro los efectivos desplazados de sus funciones en el marco del caso. La medida se suma a la reestructuración que atraviesa la conducción policial en Santo Tomé y alcanza a integrantes de la estructura de la Unidad Regional Quinta.
Mientras la Justicia intenta determinar las responsabilidades penales, la fuerza avanza con las administrativas. El escándalo mantiene en vilo a la ciudad y promete nuevos capítulos a medida que se conozcan los resultados de las pericias y los testimonios.