Un siglo después, Posadas y Encarnación volvieron a encontrarse frente al mismo río
Margarita Memel llegó a Posadas para representar a su abuelo, uno de los vecinos que cruzó el Paraná a pedir auxilio durante el ciclón de 1926. Lo que encontró un siglo después, en el mismo parque donde hoy se recordó aquella noche...
A 100 años del ciclón que devastó Encarnación el 20 de septiembre de 1926, autoridades, familias y representantes de ambas ciudades se reunieron en el Parque Paraguayo de Posadas para conmemorar la solidaridad que nació de la tragedia.
El acto se realizó este domingo en el histórico espacio de la capital provincial y sirvió para volver la mirada a aquella noche en la que la ciudad paraguaya sufrió una de las mayores tragedias de su historia. Desde la otra orilla del Paraná, Posadas respondió con una mano tendida que quedó grabada en la memoria colectiva.
Médicos, enfermeros, embarcaciones, medicamentos, alimentos y otros elementos de asistencia se movilizaron para socorrer a quienes lo habían perdido todo por el ciclón que azotó la vecina orilla.
Las palabras que marcaron la jornada
El intendente de Encarnación, Luis Yd, participó del homenaje y dedicó un mensaje a la comunidad posadeña. Recordó que aquella madrugada "desde la otra orilla del Paraná comenzó a llegar el auxilio" y sostuvo que Posadas encontró una forma de responder que trascendió cualquier frontera: "Frente al dolor, la frontera era el río que había que cruzar, no una barrera que impedía hacerlo".
Más tarde, el jefe comunal expresó un agradecimiento que atraviesa generaciones: "Hoy venimos a decirles: ¡gracias! Gracias a Posadas. Gracias a quienes en 1926 abrieron sus puertas, sus hospitales, sus hogares y sus corazones".
Reconocimiento a las familias y un día para recordar
El encuentro también sirvió para reconocer a las familias de quienes participaron de aquella cruzada de auxilio y para poner en valor el Día de la Solidaridad Posadeña-Encarnacena, una fecha que expresa un vínculo nacido del dolor pero fortalecido por la fraternidad.
Entre los presentes estuvo Margarita Memel, nieta de Jorge Memel, uno de los vecinos que atravesó el Paraná durante el temporal para pedir asistencia en Posadas. También llegaron concejales de Encarnación, que compartieron el momento junto a ediles y funcionarios de Posadas, como Mariela Dachary, secretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad, y el director general de Cultura, Matías Klein.
Un siglo después, Encarnación y Posadas vuelven a mirarse frente al mismo río. Las ciudades cambiaron, las generaciones pasaron y el paisaje se transformó, pero permanece lo que no se lleva el viento: la memoria, la solidaridad y los lazos que unen a dos pueblos hermanos.
Desde Encarnación renovaron el agradecimiento a Posadas y a todos los que hace 100 años entendieron que ante una tragedia no existen fronteras, sino una ciudad vecina que necesita ayuda. El deseo que dejaron flotando fue claro: que el Paraná siga siendo el vínculo y que la memoria compartida continúe siendo un puente hacia el futuro.


