Un solo agujero, un robot y el alta el mismo día: el avance que llegó a La Pampa
Un urólogo pampeano volvió del congreso internacional con una técnica que ya es tendencia en el mundo, pero su aplicación en la provincia depende de un factor que no es médico. Lo que contó sobre el sistema de salud y por qué las clínicas locales están en el medio.
El urólogo y andrólogo Pablo Dedola pasó por los micrófonos de InfoPico Radio y contó cómo las cirugías mínimamente invasivas están cambiando la forma de operar. Moderó dos charlas en el Congreso Argentino e Internacional de Urología, que se realizó la semana pasada en el hotel Sheraton de Buenos Aires. Su conclusión mezcla tecnología y economía: los avances existen, pero hay que adaptarlos a la realidad de cada ciudad.
Un brazo robótico, una incisión y a casa
Una de las exposiciones que moderó estuvo a cargo de un cirujano urólogo estadounidense de Norfolk, que mostró los beneficios de la cirugía robótica monopuerto. El procedimiento entra por una única incisión de entre 6 y 7 centímetros, desde donde se despliegan cuatro brazos: la cámara, dos electrobisturíes y una pinza, más un sistema de aspiración. Todo se controla desde una consola.
«Una locura», resumió Dedola al describir cómo se extrae la próstata completa por ese único acceso. La comparación que más lo impactó fue el tiempo de recuperación: una prostatectomía radical convencional, abierta o laparoscópica, implica unos tres días de internación; con la técnica monopuerto, el paciente se opera y se va a su casa el mismo día.
El profesional aclaró que la nueva técnica todavía demanda más tiempo quirúrgico. Según los datos presentados en el congreso, la cirugía laparoscópica o robótica multibrazo, en manos hiperentrenadas, ronda los 100 minutos; la robótica monopuerto, unos 140 minutos. La tendencia ya se replica en equipos de España, Estados Unidos y México. «Yo calculo que está arrancando la curva de este desarrollo», señaló, al atribuir la diferencia a lo reciente de la técnica.
La cirugía ambulatoria como nuevo estándar
Para Dedola, el eje del debate internacional pasa por el mismo lugar: que el paciente no quede internado. «Las cirugías ambulatorias hoy son tope de línea, es el gold standard. Que el paciente se opere y se vaya», sostuvo, y enumeró los beneficios: menos riesgo de complicaciones intrahospitalarias, reducción de costos y un manejo más eficiente del personal.
Como ejemplo cercano, contó que el martes operó en General Pico a un paciente con una piedra de 2 centímetros en el riñón, por vía endoscópica y con instrumental flexible y láser. «Se fue a la casa el mismo día», remarcó.
«Hay que adaptarse a la realidad donde uno está»
El segundo contraste del congreso llegó de la mano de un expresidente de la Sociedad Europea de Urología, el doctor Hernández Fernández, de cerca de 68 años, que puso el foco en las cirugías endoscópicas tradicionales. Su planteo fue que técnicas como el vapor de agua (Rezum) o la enucleación láser de próstata —hoy la más buscada en el mundo— tienen un costo que alguien debe afrontar: el paciente o la obra social.
Dedola tomó esa idea y la llevó al terreno pampeano. «Yo puedo ser un médico al que le gusta mucho invertir e innovar, pero también me tengo que adecuar a que estoy en una ciudad de 120.000 habitantes, y siendo generoso si te vas a Santa Rosa», planteó. Y fue más filoso: «Si de repente yo hago una inversión, me compro un robot y me gasto un millón de dólares, termino haciéndome autocirugía a mí mismo con el robot».
De ahí su conclusión: las cirugías endoscópicas tradicionales no van a desaparecer, porque se realizan con un costo mínimo y un porcentaje de complicaciones aceptable. «No reemplaza la aparición de nuevas técnicas a lo tradicional», definió. Él mismo, aclaró, hace ocho o nueve años que no realiza una cirugía abierta de próstata por agrandamiento: «Opero todo endoscópico, ni se me cruza por la cabeza».
Hotelería, PAMI y una carta al jefe de Gabinete
El urólogo destacó que las clínicas privadas de La Pampa están reinvirtiendo no solo en equipamiento, sino también en hotelería. Mencionó las reformas en los quirófanos de la Clínica Regional —donde se desempeña—, además de obras en terapia y habitaciones, y movimientos similares en la Clínica Modelo y en otro instituto de la ciudad.
Pero puso el dedo en la llaga del financiamiento. Recordó la carta que las clínicas de todo el país le enviaron al jefe de Gabinete de la Nación reclamando la actualización de los honorarios de PAMI. «Si eso no se actualiza, ¿cómo querés que mejore la clínica?», se preguntó.
En la charla también se remarcó el impacto en los adultos mayores: no es lo mismo que un paciente de 80 años vuelva a su casa el mismo día que permanezca cinco jornadas internado, con el desgaste físico y psicológico que eso implica. «Uno con vocación puede hacer un montón por amor, pero con vocación no se pagan las facturas», fue la frase que Dedola escuchó de un cirujano vascular de Buenos Aires y que resume su lectura del sistema: se puede mejorar, siempre que exista la posibilidad concreta de reinvertir.
Próxima escala: Lima
En los próximos días, el profesional viajará a Perú para participar del Congreso Americano de Urología en Lima, donde volverá a desempeñarse como moderador, esta vez en una charla sobre disfunción eréctil. «Voy a estar representando a La Pampa como corresponde», dijo antes de despedirse de los micrófonos.