Un sommelier de elite llega a Rada Tilly y revela qué vinos de Chubut lo sorprendieron
Un sommelier de elite llega por primera vez a Rada Tilly y, en una entrevista, se refirió al crecimiento de los vinos de Chubut. Mencionó dos variedades que lo deslumbraron, pero también lanzó una advertencia sobre lo que viene.
El reconocido sommelier argentino Martín Bruno será una de las figuras estelares de la nueva edición de Tierra, Mar y Vinos, el encuentro gastronómico que se realizará el 6 y 7 de noviembre en Rada Tilly. En diálogo con el programa Ahora Comodoro de SETA TV, Bruno anticipó que será su primera participación en el evento y no ocultó su entusiasmo por lo que está pasando con la vitivinicultura chubutense.
“Está pasando todo muy rápido”, resumió el especialista, que ya conoce distintas zonas productivas de la provincia y mantiene contacto con productores locales. Para Bruno, aunque hay bodegas con más de una década de trayectoria, ese lapso sigue siendo muy corto si se lo compara con las regiones tradicionales del mundo del vino. Y ese vértigo, lejos de preocuparlo, lo entusiasma: asegura que los niveles de calidad alcanzados en tan poco tiempo permiten proyectar un futuro de gran desarrollo.
Según su análisis, las condiciones de suelo, clima y luminosidad, sumadas al trabajo y al talento de quienes producen en Chubut, explican buena parte de ese crecimiento. Además, el desafío ya no es solo ganar reconocimiento en el mercado argentino: algunas bodegas chubutenses ya comenzaron a exportar, un paso que Bruno valora como señal de madurez.
Los varietales que se destacan
Consultado sobre los vinos más logrados de la provincia, Bruno no dudó en señalar al Pinot Noir y al Chardonnay como las variedades que empiezan a convertirse en referentes de Chubut. También destacó los buenos resultados con Gewürztraminer, Riesling y Torrontés, y mencionó el desarrollo interesante de Malbec, Merlot y Cabernet Franc.
Pero puso el foco en una idea que considera clave: Chubut no debe ser pensada como una única región vitivinícola. “Hay muchas regiones diferentes”, explicó, y mencionó las particularidades de zonas como Gaiman, Sarmiento, Gualjaina, Los Altares, Trevelin y Lago Puelo. Esa diversidad —con viñedos cerca de la cordillera, del mar o en distintos puntos del territorio— es, para él, una de las grandes fortalezas de la provincia porque permite obtener perfiles muy variados.
Tecnología, artesanía y el futuro del vino chubutense
Bruno también se metió en una discusión habitual en el mundo del vino: ¿lo artesanal es necesariamente mejor que lo elaborado con más tecnología? Su respuesta fue clara: no. Tanto los pequeños productores como las bodegas de mayor escala pueden hacer vinos de calidad, y contar con herramientas tecnológicas no garantiza por sí solo un buen resultado. El objetivo, dijo, es que esas herramientas permitan que el vino exprese las características del lugar donde fue producido.
“Si nosotros queremos que el vino hable de un lugar, para que el vino refleje las características de ese lugar, lo primordial es que el vino esté bien hecho”, señaló. En ese sentido, remarcó la importancia de los controles de temperatura, la higiene, el laboratorio y los recursos técnicos que evitan problemas durante la elaboración.
Para Bruno, Chubut atraviesa una etapa de aprendizaje y experimentación que es parte del crecimiento natural de cualquier región vitivinícola. “Hoy lo veo como súper bien encaminado”, sostuvo, aunque pidió paciencia porque algunos procesos requieren varios años para mostrar sus resultados.
Un encuentro para probar lo que no llega
Sobre su participación en Tierra, Mar y Vinos, Bruno destacó que uno de los principales atractivos será el contacto directo con los productores y con los consumidores. Desde Buenos Aires, explicó, se pueden conocer algunas etiquetas cuando los bodegueros viajan a presentarlas, pero nada reemplaza la experiencia de visitar las zonas de producción, conocer a quienes están detrás de cada proyecto y probar vinos que todavía no tienen presencia comercial en otras ciudades.
“Es una oportunidad buenísima para conocer a otros productores y probar otros vinos que aún no llegan acá”, afirmó. En esa línea, consideró que encuentros como el de Rada Tilly pueden ampliar la visibilidad de las bodegas chubutenses y facilitar nuevos vínculos comerciales con restaurantes, vinotecas y consumidores de distintos puntos del país.
La nueva edición del evento reunirá a productores y bodegas de diversos puntos, entre ellas Patagonian Wines, Bodega Cielos de Gualjaina, Entre Senderos Lodge & Wine, Chacra de Vinos Yaoyin, Huancache, Coslett, Ribera del Chubut, Bardas al Sur, Contra Corriente, Familia Simeoni, Huella Austral, Bodega Caelum, Vinos Lugea Courault, Bodega Jasmine Monet, Bodega Canto, Otronia, Grazie mille, Viñas del Nant y Fall, Miraluna, Vinos Adentro, Finca Limay, Finca La Tabana, Bodega Diamandes, Bodega Cuvelier, Bodega Lagarde, Clos de los 7, Bodega Rolland, Bodega Andeluna, Bodega Alta Yari y Familia Zuccardi.
Con la participación de una figura reconocida como Bruno, el encuentro busca poner en valor la producción gastronómica y vitivinícola de la región, mientras Chubut consolida una identidad propia dentro del mapa del vino argentino.