Un subcomisario golpeó, amenazó e intentó asfixiar a su pareja: la víctima estuvo horas bajo terror
¿Qué pasó cuando la hija pidió auxilio? El subcomisario que aterrorizó a su familia con armas y amenazas, y el insólito motivo que dio para no atender a la policía.
Un subcomisario de la Policía de San Luis quedó imputado por tres brutales ataques contra su pareja, con quien convivió 19 años y tuvo dos hijos. La mujer soportó noches enteras de amenazas con armas y hasta un intento de asfixia delante de sus propios hijos.
¿Quién es el acusado?
Juan Heber Hildebrando Suárez, subcomisario en actividad, fue denunciado por su esposa tras una serie de episodios ocurridos entre el 19 y el 23 de agosto. La Fiscalía de Género Nº 2, a cargo de Antonella Córdoba y Mercedes García, le atribuyó lesiones agravadas y amenazas coactivas con uso de armas.
La fuerza ya le retiró el arma reglamentaria y lo pasó a servicio pasivo mientras avanza la investigación administrativa y judicial.
El primer ataque: golpes que dejaron marcas
Según la reconstrucción fiscal, el 19 de agosto Suárez llegó a la casa y empezó a interrogar a su pareja por una supuesta infidelidad. Al no recibir las respuestas que esperaba, la obligó a sentarse en un sillón, la tomó de la ropa por el cuello y le pegó en el rostro. Las lesiones fueron tan visibles que le quedaron hematomas en ambos ojos, constatados luego por un examen médico.
Una noche de terror con arma y cuchillo
Al día siguiente, el 20 de agosto, cerca de las 21, sin los hijos en la vivienda, el subcomisario la llevó a la sala de juegos y volvió a interrogarla. Cuando ella mencionó la posibilidad de separarse, la respuesta fue una amenaza escalofriante: “Si vos te vas, esto termina mal, porque primero te voy a buscar donde estés y si no te encuentro, voy a buscar a tu familia”.
Sacó su arma reglamentaria, la puso sobre el escritorio y la manipuló mientras la seguía interrogando. Después la golpeó en la cabeza con la culata y agregó un cuchillo de caza a la escena. La mujer permaneció en esa situación de terror desde las 21 hasta las 5 de la madrugada.
“Si querés vivir, suplicá por tu vida”
El tercer episodio ocurrió el sábado 22 de agosto, cuando Suárez volvió de una guardia y almorzó con la familia. A la noche, reunió a todos en el comedor y, delante de sus hijos, empezó a descalificar a la madre y les preguntó qué querían hacer con ella.
Luego les ordenó irse a otra habitación y llevó a la mujer al dormitorio. Allí la inmovilizó, la golpeó en la cabeza e intentó asfixiarla. La violencia se extendió desde las 21 del sábado hasta las 9 del domingo, cuando una de las hijas logró pedir auxilio a una tía.
El rescate y la actitud del imputado
La tía llegó con efectivos policiales y pudieron sacar a la víctima para que radicara la denuncia. Cuando los agentes volvieron a la casa, Suárez se negó a salir durante tres horas. Recién después de la intervención de un mediador policial, apareció con auriculares y dijo que estaba jugando videojuegos y que por eso no había escuchado nada.
El examen médico constató lesiones en el rostro y la cabeza de la mujer.
Qué delitos se le imputan y qué viene ahora
La Fiscalía le atribuyó provisionalmente “lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de género y amenazas coactivas agravadas por el uso de armas”. Quedan medidas pendientes, como entrevistas a policías y familiares, informes de riesgo y la declaración de los hijos mediante Cámara Gesell.
El Ministerio Público pidió 120 días de prisión preventiva, argumentando riesgo de fuga, entorpecimiento de la investigación y peligro para la denunciante y sus hijos. La defensa pidió una prórroga de ocho días para analizar las actuaciones, que la jueza Agustina Dopazo Samper concedió. La audiencia se reanudará al vencer ese plazo o antes, si la defensa lo solicita.
Mientras tanto, el jefe de la Policía de San Luis, Juan Carlos Serrano, ordenó el retiro preventivo del arma y la apertura de un sumario administrativo a través de Asuntos Internos. El subcomisario quedó en servicio pasivo.