Un taladro, una discusión y un crimen atroz: los detalles del hombre arrojado a los chanchos
¿Qué pasó en la chanchería? La pelea por un taladro terminó en un crimen atroz. Los detalles que estremecen.
La Justicia imputó a tres hombres por el asesinato de Mario Andrés Forquera, cuyo cuerpo apareció en una chanchería de Senillosa. El fiscal sostiene que fue un homicidio con alevosía y ensañamiento, en medio de una pelea por una herramienta.
¿Cómo fue el crimen?
Mario Andrés Forquera, de 46 años, salió de su casa en Neuquén entre el 4 y 5 de julio y se trasladó más de 40 kilómetros hasta un predio en el Parque Industrial de Senillosa, donde solía juntarse con conocidos. Allí se reunió con Ricardo Javier Cuevas, dueño del lugar y a quien Forquera llamaba "compadre", Diego Andrés Zalazar, Daniel Ernesto Di Lena y otro hombre. Según la fiscal Guadalupe Inaudi, estaban consumiendo alcohol y estupefacientes.
La discusión comenzó cuando Cuevas le reclamó a Forquera un taladro que le había prestado y lo acusó de haberlo robado. En ese contexto, Cuevas y Zalazar comenzaron a golpear a la víctima.
"Continuaron golpeándolo, lo encañonaron colocándole una escopeta en la boca y le provocaron múltiples heridas con dos armas blancas diferentes en sus miembros inferiores y en la zona del abdomen", detalló la fiscal. Luego lo redujeron, lo desnudaron y le quitaron el celular.
El macabro final en el chiquero
Con Forquera herido, los tres imputados lo arrastraron hasta los corrales de cerdos y lo arrojaron al primer chiquero, atado de pies, para que muriera allí. Además, impidieron que otro hombre que estaba en el lugar lo auxiliara.
Sin embargo, Forquera logró escapar de los corrales y se arrastró por el predio, pero murió. Su cuerpo fue hallado el 3 de agosto entre retamas y alpatacos, a unos 340 metros de las casillas.
Las pistas que llevaron a los sospechosos
La investigación comenzó con la denuncia de desaparición el 5 de julio. El Coordinador Operativo del Departamento de Seguridad Personal, Héctor Fabián Ramírez, explicó que Forquera fue visto por última vez el 3 de julio, entre las 0:15 y las 0:30, cuando salía de su casa en Pasaje Montañés al 1400. En ese momento, algunos aún festejaban el triunfo de la Selección argentina ante Cabo Verde por 3 a 2 en el Mundial.
Las entrevistas orientaron la búsqueda hacia Senillosa. "Está ubicado frente al cementerio nuevo de Senillosa. Hay seis cerdos en total, tiene un rancho, gallinas", detalló Ramírez, y agregó que allí ubicaron al "compadre" de Forquera, que resultó ser Cuevas.
En el predio de 14 hectáreas, los investigadores encontraron ropa de Forquera (campera roja, jean azul y borcegos marrones) en el sector de cría de cerdos, además de rastros de sangre en unas maderas. Finalmente, hallaron el cadáver en descomposición.
La fiscal Inaudi y la asistente letrada Agustina Jarry pidieron prisión preventiva por seis meses para los tres imputados, pero el juez Luciano Hermosilla la fijó por cuatro meses, el mismo plazo que dio para la investigación. Los cargos son por homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, en calidad de coautores.