Un termómetro se rompió en plena clase del Secundario N° 17 y debieron activar el protocolo HAZMAT
Un termómetro de mercurio se rompió en un aula del primer piso y los bomberos tuvieron que montar un operativo HAZMAT que duró más de una hora. Lo que encontraron al levantar las gotas del metal y dónde terminó el material.
Un aula del primer piso del Colegio Secundario N° 17, en la esquina de Solís y Beccar, quedó fuera de servicio este mediodía después de que un termómetro de mercurio se rompiera y derramara el metal pesado sobre el piso. La rectora del establecimiento, Daniela Ramos, fue quien pidió la intervención de los bomberos.
El operativo se encuadró en el protocolo HAZMAT para riesgos químicos y lo llevó adelante la División Riesgos Químicos, Biológicos y Nucleares, que depende del Departamento Riesgos Especiales. El móvil M-567 llegó al lugar y el trabajo se extendió entre las 12:50 y las 14:07, según detalló el área de Bomberos.
Cómo se retiró el mercurio del aula
Los efectivos ingresaron con los elementos de protección correspondientes y lo primero que hicieron fue ventilar el espacio y aislar el sector para poder trabajar con seguridad. Las pequeñas gotas del metal se levantaron con cinta adhesiva y papel absorbente, y después se guardaron en contenedores herméticos.
El levantamiento de los residuos se hizo siguiendo los procedimientos previstos, y el personal dejó un registro fotográfico de toda la intervención. Desde Bomberos indicaron que, terminadas las tareas, el lugar quedó en condiciones seguras.
El material quedó bajo resguardo de la escuela
En el marco de la Ley Nacional N° 24.051 de Residuos Peligrosos, lo retirado permanece bajo resguardo de la institución educativa a la espera de su disposición final. Los bomberos también asesoraron a las autoridades del colegio sobre cómo manejar ese tipo de residuos.