Un tiro en el auto, una versión de Uber y una causa que se abrió en pleno centro
Un Ford Fiesta negro, una discusión por el estado del auto y un disparo que alcanzó a dos personas: el caso que la Justicia de Bariloche empezó a desandar
La Justicia de Bariloche avaló este miércoles la apertura de una investigación penal contra una mujer y su pareja por un ataque armado ocurrido en pleno centro de la ciudad. Dos personas resultaron heridas de bala, aunque sin riesgo de vida, y los imputados recuperaron la libertad con monitoreo electrónico.
Karina Ruiz y Franco Liempe llegaron a la audiencia de formulación de cargos con prisión preventiva, pero un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, homologado por el juez de garantías César Lanfranchi, les permitió esperar el proceso en libertad con tobillera electrónica.
Cómo fue el episodio
Según el relato del fiscal Facundo D'Apice, Ruiz conducía un Ford Fiesta negro cuando subió a la víctima y recorrieron varias cuadras. El pasajero quiso bajarse frente a un hotel ubicado en Elflein y Villegas, y allí recibió un disparo en un glúteo, con orificio de entrada y salida. La hipótesis fiscal indica que el mismo proyectil hirió en la rodilla a Liempe, que viajaba como acompañante.
Los tres terminaron en el hospital, pero las heridas fueron calificadas como leves. El hecho ocurrió en la noche del lunes y, en pocos minutos, la policía detuvo a la pareja con los datos aportados por la víctima.
La discusión de fondo
El fiscal sostuvo que la discusión se originó en una transacción de drogas, pero el abogado defensor, Horacio Brucellaria, y la propia imputada lo desmintieron en la audiencia. Según su versión, la víctima le había alquilado el auto a Ruiz para trabajar como Uber y lo devolvió con roturas, lo que habría motivado el reproche.
D'Apice aclaró que en un principio creyeron estar ante un enfrentamiento armado, pero que no fue tal: el único disparo lo habría efectuado Ruiz con un arma que portaba en el vehículo. El fiscal dijo contar con informes de criminalística, partes médicos, registros de cámaras de seguridad, el auto secuestrado y un casquillo de calibre 22 hallado en la requisa.
El defensor no se opuso a la apertura de la investigación por lesiones leves agravadas ni al plazo de un mes para recolectar evidencias. Aseguró tener una “teoría diferente” y sugirió que Ruiz no era la portadora del arma: el disparo se habría producido en un forcejeo con la víctima.
D'Apice subrayó el “contexto de comercialización de estupefacientes” que ubica el caso en la órbita de la justicia federal, aunque por el tipo de incidente la investigación comenzó en los tribunales rionegrinos. Hasta el 2 de octubre, la fiscalía deberá avanzar con peritajes en los teléfonos, la toma de un testimonio pendiente y exámenes de posibles restos de pólvora en las manos de los tres involucrados.