Un tren de YCRT con 600 kilos de carbón descarriló y apareció un objeto clave al costado de la vía
Un tren de carga de YCRT con 600 kilos de carbón descarriló camino a Punta Loyola y dos tripulantes terminaron en el hospital. La empresa habla de sabotaje y encontró un objeto al costado de la vía que podría ser la punta del ovillo.
Un tren de carga de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) descarriló este miércoles después del mediodía cuando se dirigía de Río Turbio a Punta Loyola, con 600 kilos de carbón a bordo. La empresa denunció un posible sabotaje y ya pidió a la Justicia que se preserve la escena y se periten los rastros hallados en el lugar.
El gobernador Claudio Vidal salió a hablar del tema y fue cauto: “No se descarta ninguna hipótesis”, declaró. El interventor de YCRT, Pablo Gordillo, confirmó a TN que se están realizando pericias en la zona y anticipó la línea que sostiene la empresa.
Qué dicen desde YCRT sobre las causas
Según las primeras evaluaciones internas, “la vía no presentaba inconvenientes”, afirmó Gordillo. El funcionario también señaló que la locomotora “estuvo en condiciones desde hace una semana” y descartó de plano que el descarrilamiento haya sido producto de un error humano.
“El conductor aduce que algo lo sacó de la vía”, explicó el interventor. Y agregó que durante la inspección se detectó “un objeto extraño al costado que supuestamente se puso en la vía para provocar un desvío intencional”.
El operativo y las dificultades del terreno
El tren de carga N° 5002-005 circulaba desde Río Turbio hacia Punta Loyola cuando la formación descarriló y la locomotora terminó volcada a la salida de la Estación Ingeniero Cappa, en las inmediaciones del kilómetro 161 del ramal.
Dos integrantes de la tripulación sufrieron golpes y fueron trasladados al Hospital de Río Gallegos para ser revisados. También resultaron afectados varios vagones, la carga de carbón y la infraestructura ferroviaria.
Gordillo remarcó lo complicado que es llegar hasta ese punto del trazado. “Hay entrada por una estancia privada y un lodge de pesca. Y sino por la vía nuestra”, detalló.
La pieza metálica que apareció en la escena
En la presentación judicial, YCRT señala como uno de los principales indicios una pieza metálica alargada, oxidada y con un extremo en forma de horquilla que fue encontrada en el sector del descarrilamiento. Técnicos de la empresa la identificaron preliminarmente como un posible anclaje de válvula utilizado en antiguas locomotoras a vapor del ramal.
La compañía sostiene que ese material no forma parte de la operación ferroviaria actual y que la formación accidentada era traccionada por una locomotora diésel. Por ese motivo, plantea que la pieza no habría podido desprenderse del propio tren y que tampoco correspondería a un elemento utilizado hoy en la infraestructura de la vía.
La denuncia agrega que el registro fotográfico realizado en el lugar muestra un sector del elemento metálico con posibles marcas compatibles con el impacto de la formación contra un objeto rígido. Para YCRT, ambos indicios deben ser sometidos a peritajes para determinar si la pieza tuvo relación directa con el descarrilamiento.
El pedido de YCRT a la Justicia
La empresa solicitó que se preserve de inmediato la escena del hecho porque el lugar se encuentra en una zona de campo abierto y podría quedar expuesto a modificaciones por terceros o por las condiciones climáticas.
Entre las medidas requeridas figura el secuestro de la pieza metálica bajo cadena de custodia, para determinar su procedencia y analizar si conserva huellas, material biológico, marcas de herramientas o señales compatibles con el impacto. También pidió pericias sobre los rieles, bulones y fijaciones de la vía para determinar si hubo cortes, faltantes, aflojamientos o signos de manipulación.
Además, YCRT pidió analizar el registrador de eventos o velocímetro de la locomotora, si cuenta con ese dispositivo, para establecer la velocidad y las maniobras realizadas antes del accidente. También solicitó preservar las comunicaciones mantenidas por WhatsApp entre la tripulación y el personal de control de trenes durante la jornada del descarrilamiento.
La presentación incluye pedidos para investigar quiénes pudieron circular por la zona, relevar posibles cámaras y vehículos, analizar registros de telefonía de las antenas cercanas y verificar si hubo faltantes de piezas similares en depósitos o talleres donde todavía se conserve material de las antiguas locomotoras a vapor.
La interna que sobrevuela la denuncia
El interventor vinculó la sospecha de sabotaje con el conflicto que mantiene con sectores internos de YCRT y con gremios opositores a su gestión. “No quieren que la empresa funcione y venda. Son los mismos que quieren seguir en la joda del empleo público sin trabajar”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que existe una disputa por el futuro de la empresa y apuntó contra quienes, según su interpretación, buscan frenar el proceso de transformación de YCRT. “30 años de joda estuvieron y siguen en la misma. Estiran a que en octubre gane el peronismo y vuelvan a la normalidad”, declaró.
La empresa pidió que el hecho sea investigado, en principio, bajo el artículo 191 del Código Penal, que contempla el empleo de medios para hacer descarrilar un tren. También dejó planteada la posibilidad de que corresponda una acusación por daños y, en caso de acreditarse lesiones, la figura prevista para esos casos.