Un vecino del Newbery contó cuántos tiros escucha por noche y lo que pasa con las cámaras de sus vecinos
Un vecino del barrio Jorge Newbery asegura que por noche se escuchan 40 o 50 tiros. Pero hay un detalle que preocupa tanto como las balas: lo que sus propios vecinos se niegan a entregar por miedo.
En el barrio Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia, la rutina nocturna incluye un sonido que se repite con una frecuencia difícil de imaginar. Un residente del sector aseguró que se escuchan entre 40 y 50 detonaciones por noche y describió un clima de violencia que afecta la vida cotidiana de las familias.
El testimonio, difundido por ADN Sur, no se limita a las madrugadas: también hay tiroteos a plena luz de la tarde. El hombre recordó que uno de los últimos enfrentamientos ocurrió alrededor de las 15 o 16 y dejó a una persona herida.
«Sí, hace unos dos días, creo que fue, hubo un tiroteo a las 3 o 4 de la tarde en el que hirieron a una persona. Es el miedo de los vecinos también a transitar a cualquier hora por el barrio», contó.
El miedo a las represalias
Uno de los puntos que más preocupa al vecino es la reticencia de los residentes a colaborar con las autoridades. Según explicó, algunos prefieren no entregar las grabaciones de sus cámaras de seguridad porque temen que los delincuentes los identifiquen.
«La verdad, los vecinos tienen miedo. No quieren tampoco presentar sus cámaras por ese mismo tema, porque, si salen las cámaras, ya saben quiénes son y tienen miedo de que haya represalias», sostuvo.
El hombre también vinculó los enfrentamientos con disputas territoriales por la venta de drogas. Según su interpretación, los conflictos involucran a personas que viven en el propio barrio y buscan controlar determinados sectores.
«Es que sí viven en el barrio. Viven en el barrio en el cual hay un enfrentamiento no solamente entre familias o bandas, sino que también, lamentablemente, en Comodoro en sí hay mucha disputa por drogas. Yo creo que ese es el principal tema por el cual se están enfrentando: quién quiere quedarse con el barrio para hacer la venta de drogas, para hacer todo ese tipo de cosas», afirmó.
Controles policiales y drones en el cielo
El residente identificó a la zona alta, particularmente al sector de Florida, como uno de los puntos donde se concentran los problemas. Además, señaló que en los últimos días volvió a observar controles policiales en distintas intersecciones.
«Sí, había un puesto de control en Florida y Sarmiento y lo han sacado porque, como veían tanto movimiento policial, no querían hacer mucho ruido las personas estas. Pero ahora volvió y, por ejemplo, hoy había un control policial en Pastores Schneider y Huergo y en Malvinas y Huergo», indicó.
También mencionó que durante algunas noches observó drones sobrevolando el barrio y consideró que podrían estar relacionados con las tareas de vigilancia policial.
Uno de los datos que más llamó la atención de su testimonio fue la frecuencia de las detonaciones y la cantidad de armas que, según aseguró, circulan en el sector.
«Y es increíble también la cantidad de armas que tienen. Fácilmente por noche se han escuchado 40 o 50 tiros que vos decís: “Pero esto es una gran cantidad de dinero que están teniendo ahí en tema armas, tema balas”. Y se van todos para arriba, para el cerro. Es como que parece que están jugando los jueguitos de tiroteos, de todo lo que se escucha», describió.
La Brigada investiga sin denuncias formales
El testimonio se conoce mientras la Brigada de Investigaciones continúa trabajando para establecer quiénes participan en los tiroteos registrados en Jorge Newbery, incluido el ataque contra una empleada policial que se encontraba cumpliendo funciones en un retén.
El jefe de la Brigada, Javier Orellano, explicó que todavía no está determinado si los enfrentamientos responden a una disputa entre dos grupos antagónicos o a conflictos entre integrantes de distintas familias.
Además, reconoció que la falta de denuncias formales y las dificultades para acceder a las grabaciones de cámaras particulares representan obstáculos para reunir pruebas e identificar a los responsables.
En paralelo, la Policía reforzó la presencia preventiva en el sector, con controles y recorridas para evitar nuevos enfrentamientos. Mientras avanzan las actuaciones, los vecinos siguen reclamando respuestas ante una situación que, según describen, afecta su vida cotidiana y limita incluso su posibilidad de circular con tranquilidad.