Un vecino lo vio de rodillas a través de las rejas y dio aviso: lo que encontraron adentro
Un vecino se asomó por las rejas, lo vio de rodillas y sin moverse, y salió corriendo a avisarle al hijo. Cuando la policía abrió la casa de Pozo del Guayacán, encontró el arma tirada al lado del cuerpo y una escena que nadie esperaba en el barrio.
Un hombre de 75 años fue hallado sin vida en el interior de su vivienda en Pozo del Guayacán, una localidad del departamento Río Hondo ubicada casi en el límite con Tucumán. El cuerpo estaba de rodillas, apoyado sobre la cama y con heridas compatibles con un arma de fuego. A su lado, tirada en el piso, había una escopeta.
El hallazgo se produjo después de que un vecino de 61 años, que solía visitarlo para charlar, notara algo extraño. Al llegar a la casa, encontró el candado puesto en la puerta de ingreso. Se asomó por las rejas y vio a Julio César Jiménez, el dueño de casa, inmóvil en el suelo. No dudó: volvió sobre sus pasos y llamó al hijo de Jiménez.
El aviso al hijo y la llegada de la policía
El hijo, de 46 años, vive en Delfín Gallo, en el departamento Cruz Alta de Tucumán. Al recibir el llamado del vecino, viajó de inmediato hasta la casa paterna y alertó a la policía. Minutos después llegó personal de la Comisaría Comunitaria Nº 58 de El Charco, que abrió el portón y entró al inmueble.
Adentro confirmaron lo que el visitante había visto desde afuera: Jiménez estaba de rodillas, apoyado en la cama y mirando hacia la pared. Ya no tenía vida. Los uniformados advirtieron la escopeta en el piso, junto al cuerpo, y determinaron que con esa arma se habría disparado para quitarse la vida. El hombre estaba vestido, lo que llevó a presumir que ya se había levantado cuando habría tomado la decisión.
Pericias y autopsia
El caso quedó en manos de la Dra. Dahiana Pérez Vicens, de la Unidad Fiscal de Río Hondo y Jiménez, quien ordenó las pericias correspondientes y el traslado del cuerpo a la morgue judicial. Allí se le practicará la autopsia antes de ser entregado a la familia para la inhumación.
El hijo declaró que había visitado a su padre una semana antes y que, aunque el hombre vivía solo, no había notado ninguna señal que hiciera pensar en un desenlace semejante. También contó que Jiménez estaba medicado por presión arterial, problemas de tiroides e irrigación cerebral.
Investigan las causas
Por orden de las autoridades judiciales, efectivos de la Comisaría Nº 58 realizan averiguaciones entre amigos, vecinos y familiares de la víctima para tratar de establecer las causas que lo llevaron a quitarse la vida. La escopeta era de su propiedad y la usaba para cazar animales silvestres en la zona.