Un vecino lo vio zigzaguear a toda velocidad y llamó a la Policía: lo que marcó el test lo dejó sin auto
1,90 gramos de alcohol por litro de sangre y un auto que terminó en el corralón. Un vecino de El Calafate vio algo raro en la calle y avisó a la Policía: el operativo no tardó en llegar.
Un llamado telefónico de un vecino puso en alerta a la Policía de Santa Cruz en El Calafate. Del otro lado de la línea, la denuncia era concreta: un auto circulaba a alta velocidad y hacía maniobras imprudentes por la zona.
El aviso llegó al Comando de Patrullas y los efectivos salieron a buscar el vehículo. Lo encontraron en el paseo costero, después de las 20, según la información difundida por Señal Calafate.
El control que terminó con el auto secuestrado
Una vez interceptado el rodado, los policías identificaron a sus ocupantes y le pidieron al conductor que se sometiera al test de alcoholemia. El resultado no dejó margen: 1,90 gramos de alcohol por litro de sangre.
Como consecuencia del procedimiento, el vehículo quedó secuestrado. Así lo informó el medio local que dio a conocer el caso.
Alcohol y velocidad, una combinación riesgosa
El episodio vuelve a poner sobre la mesa los peligros de manejar después de haber tomado. La situación se agrava cuando al alcohol se le suman la velocidad elevada y las maniobras imprudentes, una combinación que puede poner en riesgo tanto al propio conductor como a terceros.
La información publicada no precisa si hubo personas lesionadas ni detalla otras medidas que se hayan tomado después del secuestro del auto. Tampoco identifica al conductor, por lo que no corresponde atribuirle responsabilidades adicionales sin información oficial que las respalde.
Fuente: El Diario Nuevo Día, sobre información publicada por Señal Calafate.