Un vecino músico ensayaba hasta las 6 de la mañana: su vecina aguantó cinco años y la Justicia le dio una noticia inesperada
Durante cinco años soportó los ensayos de su vecino músico, que se extendían hasta las 6 de la mañana. Reclamó, medió y hasta pagó una multa, pero nada funcionó. Cuando parecía que todo seguiría igual, la Justicia tomó una determinación que cambió su futuro.
Una jubilada de Godoy Cruz, Mendoza, soportó durante cinco años los ensayos de su vecino músico, que se extendían hasta las 6.15 de la mañana. Tras reclamos municipales, una multa y una mediación fallida, la Justicia falló a su favor y condenó al hombre a pagarle una suma millonaria.
El conflicto se originó en un complejo de departamentos. Según el relato de la demandante, su vecino tocaba el piano, la guitarra y la batería, a veces solo y otras veces acompañado por amigos. Las reuniones musicales podían incluir varios instrumentos a la vez y no distinguían entre días de semana y fines de semana.
Los ensayos comenzaban después de las 22 y, en algunas oportunidades, se prolongaban hasta las 6.15, justo cuando la hija de la mujer debía levantarse para ir al colegio. La situación afectaba la rutina familiar y el descanso de la jubilada.
Una convivencia imposible: ruidos que alteraron su salud
En su presentación judicial, la mujer explicó que las sesiones nocturnas le impedían dormir y disfrutar de su propia casa. Durante los fines de semana, llegó a irse de su departamento para evitar las reuniones del vecino. También señaló que no podía utilizar con normalidad la terraza del complejo.
Según su relato, la situación afectó su salud y su calidad de vida al punto de que recurrió a ansiolíticos para relajarse y aislarse de los sonidos. La mujer acreditó que estaba jubilada y que la convivencia con los ruidos también repercutía en la rutina de su hija, que debía levantarse temprano para ir a la escuela.
Mediación, multa y un acuerdo que no se cumplió
Antes de llegar a los Tribunales, las partes intentaron resolver sus diferencias por otras vías. En 2022 participaron de una audiencia privada en el ámbito municipal, en la que acordaron horarios para los ensayos y las reuniones. También se planteó la posibilidad de insonorizar el departamento del músico.
Sin embargo, según consta en el expediente, el acuerdo se incumplió reiteradas veces. El 13 de junio de 2023, la denunciante volvió al Centro de Mediación Municipal para pedir que se dejara sin efecto. Se convocó a una nueva audiencia para el 20 de julio de ese año, pero el vecino no se presentó.
Además, la Municipalidad de Godoy Cruz le había impuesto al músico una multa de $15.000 en 2023. La sanción tampoco puso fin a las quejas.
La Justicia ordenó una indemnización de $3 millones
El caso terminó ante el Segundo Tribunal de Gestión Asociada, que condenó al hombre a indemnizar a la vecina por los daños y perjuicios vinculados con los ruidos molestos. La resolución reconoció el reclamo de la mujer después de años de denuncias y de intentos de mediación que no lograron resolver la situación.
El músico tiene la posibilidad de apelar la sentencia ante una instancia superior. Mientras tanto, el caso expone cómo un conflicto entre vecinos por ruidos reiterados puede pasar de las quejas y las multas municipales a un reclamo judicial por daños.