Un viaje con secretos diplomáticos: lo que Milei llevará en su agenda a Israel
¿Qué acuerdos secretos podría firmar Milei durante su visita a Israel? Los detalles de una agenda que incluye honores inéditos y reuniones que podrían cambiar relaciones bilaterales.
El presidente Javier Milei emprende un viaje oficial a Israel con una agenda cargada de actividades que podrían cambiar relaciones bilaterales. Partirá este sábado al mediodía para su tercera visita oficial a ese país, donde participará en ceremonias históricas y mantendrá reuniones de alto nivel que podrían anunciar importantes acuerdos.
El mandatario argentino fue invitado personalmente por el primer ministro Benjamin Netanyahu para participar en los actos por el Día de la Independencia israelí. Su regreso a la Argentina está programado para el miércoles por la mañana, después de una intensa agenda de cuatro días.
La comitiva oficial que acompañará a Milei incluye figuras clave del gobierno: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Esta selección sugiere la importancia estratégica que el gobierno argentino otorga a esta visita.
¿Qué hará el presidente en Israel?
La primera parada de Milei será en uno de los sitios más sagrados del judaísmo: el Muro de los Lamentos. Esta visita tiene un fuerte simbolismo religioso y diplomático que marca el tono de toda la estadía.
Posteriormente, mantendrá un encuentro bilateral con el primer ministro Netanyahu. Según fuentes diplomáticas, durante esta reunión podrían anunciarse importantes avances, incluyendo la implementación del tan esperado vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv.
Ese mismo sábado, el presidente argentino participará en una ceremonia especial: el encendido de antorchas en el Monte Herzl. Este acto forma parte de las celebraciones por el 78° aniversario de la independencia de Israel, un honor reservado para invitados de especial relevancia.
Honores académicos y encuentros presidenciales
El lunes traerá reconocimientos académicos para Milei. La Universidad Bar-Ilan le otorgará el Doctorado Honoris Causa, un honor que destaca su trayectoria y el fortalecimiento de relaciones académicas entre ambos países.
Ese mismo día mantendrá una reunión con el presidente israelí Isaac Herzog, completando así encuentros con las dos máximas autoridades del país. La agenda también incluye una visita a la Yeshivá Hebron, donde será distinguido por la Academia de Estudios Talmúdicos.
El martes continuarán las actividades con encuentros programados con líderes religiosos de diversas confesiones. Milei visitará la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los lugares más importantes del cristianismo, mostrando así el carácter ecuménico de su visita.
Un honor sin precedentes
El punto culminante de la visita ocurrirá durante la ceremonia oficial por el Día de la Independencia de Israel. Allí, Milei tendrá un rol destacado en el encendido de antorchas, un hecho inédito para un mandatario extranjero que subraya la especial relación que se está construyendo entre ambos países.
Este honor protocolario rara vez se concede a líderes extranjeros y sugiere que Israel valora particularmente esta relación bilateral en un momento de redefinición de alianzas internacionales.
¿Qué acuerdos podrían anunciarse?
Fuentes cercanas a la delegación argentina indican que durante la visita podrían concretarse avances significativos en varios frentes. Uno de los más comentados es el posible traslado de la embajada argentina a Jerusalén, un movimiento con profundas implicaciones diplomáticas.
También se esperan anuncios sobre la puesta en marcha definitiva del vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv, que facilitaría considerablemente los intercambios comerciales, turísticos y académicos entre ambas naciones.
Además, podrían firmarse acuerdos de cooperación tecnológica y académica que fortalecerían los vínculos en áreas estratégicas como innovación, educación superior e investigación científica.
La comitiva presidencial emprenderá el regreso el martes por la noche desde el aeropuerto de Tel Aviv. El vuelo tendrá una duración aproximada de 14 horas, con llegada prevista a Buenos Aires el miércoles a las 10:00, marcando el final de una visita que podría redefinir aspectos clave de la política exterior argentina.