Un video en las 600 Hectáreas: el hombre ya está identificado, pero falta la pieza que define todo
El video se viralizó y el hombre que la acompañaba ya está identificado. Pero hay un dato que la Justicia todavía no pudo confirmar, y sin él no puede mover una sola pieza: qué falta para que el caso avance.
La difusión de un video en redes sociales puso el caso en boca de todos, pero la investigación sigue sin el dato más importante: todavía no se pudo establecer quién es la adolescente que aparece en las imágenes. El hecho, que se investiga como un presunto abuso sexual, habría ocurrido el sábado por la tarde en una zona de monte de las 600 Hectáreas, en Puerto Iguazú.
La denuncia la presentó un docente el lunes en la Comisaría de la Mujer de esa ciudad. Desde entonces, las pesquisas policiales y judiciales avanzan en paralelo, aunque por caminos distintos.
El hombre está identificado, pero no detenido
El hombre que acompañaba a la presunta víctima al momento del hecho ya fue identificado por los investigadores. Sin embargo, desde la Justicia no se dispuso ninguna orden de arresto.
El motivo es procesal: no se pudo confirmar la edad ni la identidad de quien estaba dentro de su vehículo cuando el denunciante intervino. Sin esos datos, por ahora no se puede determinar si existió delito alguno.
El sospechoso aguarda los avances de la pesquisa en libertad.
Qué vio el denunciante
El caso se conoció a partir del relato de un vecino de la localidad. El sábado, mientras trotaba junto a su pareja, se topó con un Toyota Corolla gris estacionado en una zona de vegetación espesa de las 600 Hectáreas, lejos de los caminos habituales.
Al acercarse, vio que dentro del coche había dos personas: un hombre de unos 70 años y una adolescente.
Según su presentación policial, en un primer momento la menor —que pertenecería a una comunidad mbya guaraní— salió del vehículo. Al verlo, se sorprendió y volvió a meterse en el Corolla.
El docente, consciente de que podía tratarse de una situación ilícita, empezó a filmar con su teléfono. Al abrir una de las puertas, aseguró, vio al hombre mayor y a la adolescente con los pantalones bajos.
Cuando le recriminó la situación, el desconocido le respondió que había sido la menor quien le pidió encontrarse en el lugar.
El dato del taxi y una identidad que falta
El denunciante aclaró ante la Policía que no llegó a identificar ni al hombre ni a la menor. Solo pudo aportar un detalle: cuando se alejaba del lugar, el desconocido colocó un cartel de taxi en el techo del vehículo y se fue con la adolescente.
Con el correr de las actuaciones, los investigadores no lograron datos sobre la identidad de la supuesta menor. Se sabe que pertenecería a una comunidad mbya de la zona, pero no se pudo avanzar en la identificación de sus familiares ni de algún conocido que aporte información sobre el caso.
Ese es, por ahora, el nudo que traba todo: sin confirmar quién es y cuántos años tiene la adolescente, la causa no puede avanzar hacia una imputación concreta.