Un video familiar reaviva el escándalo de la abogada acusada en Brasil
Un video del padre de Agostina Páez realizando gestos racistas en Santiago del Estero reavivó el caso de la abogada acusada en Brasil. La representante de las víctimas calificó la conducta como “inaceptable”, aunque aclaró que no altera el curso legal del proceso.
El caso de Agostina Páez, la letrada argentina acusada de injuria racial en Brasil, tomó un giro inesperado. Un video de su padre realizando gestos de connotación racista en un bar de Santiago del Estero generó una reacción inmediata desde Brasil, donde la abogada de las víctimas calificó la conducta como “inaceptable”.
La repercusión fue inmediata. Tamara Fejolo, la letrada que representa a los brasileños agredidos por Agostina Páez en un bar de Ipanema, Río de Janeiro, dialogó con TN. Fue contundente: “La conducta del padre es inaceptable y altamente reprochable, independientemente de cualquier explicación”.
El contenido del video no es menor. Los gestos replican la conducta que derivó en la denuncia original contra la joven abogada. Según Fejolo, los afectados recibieron las imágenes “con profunda indignación”.
El impacto más allá de lo legal
La abogada explicó la diferencia entre lo jurídico y lo simbólico. Desde el punto de vista legal, se trata de un hecho cometido por un tercero, por lo que no debería tener consecuencias directas en la situación procesal de Agostina Páez.
Sin embargo, el efecto en el desarrollo general del caso es innegable. “Obviamente, desde el punto de vista jurídico, se trata de un acto de un tercero. No obstante, el episodio repercute negativamente en el contexto general del caso”, remarcó Fejolo.
Agostina Páez, por su parte, se despegó públicamente del comportamiento de su padre. A través de sus redes sociales, expresó: “Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente”. Aclaró que no puede hacerse responsable por los actos de otros.
Las explicaciones que no atenúan
El gesto de Mariano Páez generó rechazo también por las justificaciones posteriores. La pareja del hombre aseguró que se encontraba ebrio al momento de realizar los gestos.
Un argumento que, para la representación de las víctimas, no logra atenuar la gravedad del hecho. “La conducta es inaceptable independientemente de cualquier alegación”, insistió la abogada Fejolo.
Este nuevo escándalo se da en medio de intentos de la defensa por reconstruir la imagen de Agostina Páez, quien había regresado recientemente a la Argentina.
El proceso judicial continúa
Tras más de dos meses bajo prisión domiciliaria con tobillera electrónica en Brasil, a la joven abogada se le concedió la posibilidad de salir del país. Las condiciones incluyeron el pago de una fianza y la obligación de mantenerse a derecho.
Sin embargo, este movimiento no implica un cierre del proceso. “El regreso de Agostina a la Argentina no altera el curso legal del proceso en Brasil, que está siendo llevado adelante con mucha competencia y cautela por el juez responsable”, explicó Fejolo.
El caso, así, continúa acumulando episodios que exceden lo estrictamente judicial. El video del padre vuelve a poner en tensión la narrativa y evidencia cómo factores externos pueden incidir en la percepción social de un proceso aún sin resolución definitiva.