Un virus que solo atacaba al ganado ya tiene su primera víctima humana: dónde se detectó
¿Qué tiene que ver un virus que solo afectaba al ganado con la muerte de un hombre en Francia? Las autoridades ya investigan el vínculo y aclararon si hay riesgo para la población.
Francia confirmó el primer caso humano del virus Shamonda, un patógeno que hasta ahora solo se había detectado en animales y que se expandió con fuerza entre el ganado europeo. El infectado fue un hombre inmunodeprimido que murió a principios de octubre, aunque las autoridades aún investigan si el virus tuvo que ver con ese desenlace.
El anuncio lo hicieron este jueves los ministerios de Salud y Agricultura del país galo, que calificaron la situación como "un caso excepcional ocurrido en un paciente gravemente inmunodeprimido". El hombre recibía tratamiento en Lyon por una enfermedad grave que lo hacía especialmente vulnerable a las infecciones.
Según el diario regional Le Progrès, citado por la agencia AFP en una información que no fue confirmada oficialmente, se trataba de un hombre de unos 60 años que vivía en el departamento de Ain, en el este de Francia.
Las autoridades sanitarias francesas insistieron en que, por el momento, no se identificó ningún riesgo para la población general. "Según los conocimientos disponibles sobre este virus, hasta la fecha no se ha identificado ningún riesgo para la salud de la población general", señalaron.
Qué es el virus Shamonda y cómo llegó a Europa
El Shamonda es un orthobunyavirus que se transmite a los animales principalmente a través de la picadura de insectos. Los bovinos son sus huéspedes más conocidos, aunque también se lo detectó en ovejas, cabras, caballos y alpacas, de acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Fue identificado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y desde entonces circuló de manera esporádica entre el ganado de distintas regiones de África y Asia, incluido Japón. Su llegada a Europa se confirmó durante el verano boreal de 2026, cuando análisis genómicos permitieron detectarlo en explotaciones ganaderas del sur de Alemania, Suiza y el este de Francia.
Desde entonces, el virus se expandió a 14 países de Europa occidental, según el último boletín de la plataforma francesa de Epidemiología y Vigilancia Sanitaria Animal (ESA). Solo en Francia circula entre bovinos de 52 departamentos, y también se registraron infecciones en ovejas y caballos.
La rápida propagación generó preocupación por las consecuencias económicas para el sector ganadero. Un estudio realizado en nueve explotaciones lecheras francesas reveló que la producción de leche llegó a caer hasta un 75% en los rodeos afectados. Actualmente no hay vacunas comercialmente disponibles contra el virus.
La investigación sobre el contagio y la muerte
Las circunstancias exactas del contagio todavía se desconocen. Los investigadores creen que el paciente pudo haber contraído el virus en el este de Francia, donde circuló entre animales durante la primavera y el verano boreales de 2026. Una de las hipótesis es que la transmisión se haya producido por la picadura de un insecto del género Culicoides, conocido como jején.
"Se están llevando a cabo investigaciones para determinar si el virus causó o contribuyó a la muerte del paciente y cómo se contrajo la infección", señaló el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC).
Las autoridades francesas precisaron que "las complicaciones cerebrales observadas en el paciente inmunodeprimido antes de su fallecimiento probablemente estén relacionadas con la infección por el virus shamonda". El Ministerio de Agricultura señaló que el caso presenta similitudes con otras infecciones humanas provocadas por virus del mismo grupo, como el oropouche, que puede causar complicaciones neurológicas, especialmente en personas con el sistema inmunitario debilitado.
Sin riesgo para la población general ni por alimentos
El caso fue comunicado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al ECDC, que trabaja en coordinación con las autoridades francesas y otros organismos europeos para evaluar sus posibles consecuencias sanitarias. "El ECDC está en contacto con las autoridades francesas y los socios europeos para investigar las posibles implicaciones para la salud pública", señaló el organismo.
Las autoridades francesas también buscaron despejar las dudas sobre la seguridad alimentaria. Aclararon que no existen pruebas científicas de que el virus pueda transmitirse por el consumo de productos de origen animal. "Hasta la fecha no hay datos científicos disponibles que documenten la transmisión del virus shamonda a través del consumo de carne, leche o productos derivados", indicó el Ministerio de Agricultura.
Por ahora, las investigaciones se concentran en determinar cómo se produjo el contagio y establecer si el virus tuvo una participación directa en la muerte del paciente.