Un Volkswagen Bora con pedido de captura fue hallado en Curuzú Cuatiá: la insólita excusa del conductor
¿Cómo terminó un auto robado en Buenos Aires en manos de un vecino de Curuzú Cuatiá? El operativo que destapó una red de compraventa irregular y la explicación que dejó a todos con dudas.
Un operativo de rutina terminó con un hallazgo que dejó a los investigadores con más preguntas que respuestas: un Volkswagen Bora que figuraba como robado en Buenos Aires fue interceptado en Curuzú Cuatiá. El conductor, lejos de mostrarse sorprendido, aseguró haberlo comprado de buena fe, pero su historia esconde una trama que las autoridades ya conocen de memoria.
El procedimiento fue llevado a cabo por los detectives de la División de Investigación Criminal (DIC) de Curuzú Cuatiá, bajo la conducción del Comisario Inspector Roberto Ayala. Al detener el vehículo, los agentes consultaron la base de datos y confirmaron que sobre el rodado pesaba un pedido de secuestro activo por robo, registrado el pasado 13 de abril en la Ciudad de Buenos Aires.
¿Qué dijo el conductor al ser descubierto?
El hombre que estaba al mando del auto ofreció una explicación que, según las autoridades, refleja el modus operandi típico del mercado informal de vehículos. Declaró que había adquirido el Volkswagen a un residente de una localidad vecina, entregando su propio auto como parte de pago, y que desconocía por completo la situación irregular del rodado.
Tras el procedimiento y con la intervención inmediata de la Unidad Fiscal local, el vehículo quedó confiscado y bajo custodia en la Comisaría Primera de la ciudad.
Una campaña que no se detiene
Este operativo no es un caso aislado, sino parte de una fuerte campaña coordinada entre la DIC y la Unidad Fiscal de Curuzú Cuatiá, dirigida por Belén Arrúa y Oscar Cañete. Gracias a este trabajo conjunto, las autoridades ya han recuperado una cantidad considerable de automóviles y motocicletas que presentaban adulteraciones físicas o circulaban con documentación apócrifa para burlar los controles.