Una argentina observa el lanzamiento histórico: el riesgo que pocos conocen sobre la misión a la Luna
Desde Cabo Cañaveral, una ingeniera argentina observa el despegue de una misión que no se veía en décadas. ¿Qué riesgos ocultos enfrentan los astronautas y por qué la NASA confió en tecnología nacional para este viaje histórico?
Una ingeniera argentina seleccionada para viajar al espacio en 2027 observará desde Cabo Cañaveral el despegue de Artemis II, una misión que marca el regreso de vuelos tripulados a la órbita lunar después de más de 50 años. Noel de Castro, de 28 años, destacó los altos riesgos y la confianza de la NASA en la tecnología nacional.
La salteña, quien desde niña soñó con las estrellas, se especializó en medicina espacial y microgravedad. Respaldada por la CONAE y la SICyT, se alista para ser la primera compatriota en viajar al espacio, aunque su misión está programada para dentro de tres años.
De Castro presenciará el lanzamiento desde el edificio de la Space Force de la NASA. “Poder ver el primer lanzamiento con humanos para volver a la Luna es para mí algo sumamente importante”, dijo a Clarín. “Es una misión arriesgada”, advirtió.
¿Por qué es tan peligrosa esta misión?
La astronauta explicó que cuando viajan humanos, todo debe tener triple seguridad. “Ya vi varios lanzamientos y es muy notable la diferencia cuando viajan con humanos o solo con ‘carga útil'”, señaló. Recordó el trágico accidente de Apolo 1 en 1967, donde tres astronautas murieron incendiados dentro de la cápsula durante una prueba.
“Porque tenés vida dentro del cohete. Cualquier cosa que pueda fallar, afecta a cuatro personas que están ahí”, explicó De Castro sobre los requisitos de seguridad extremos.
El logro argentino en la misión
Argentina construyó un CubeSat (nanosatélite) que viajará en el cohete tripulado. “La NASA tuvo confianza en el satélite argentino”, destacó De Castro. “Es muy difícil subir algo a un cohete donde viaja una tripulación”.
El satélite medirá comunicaciones desde Argentina hasta órbitas lejanas, radiación y comportamiento de componentes en el espacio profundo. Estos datos servirán para construir futuros satélites capaces de operar en la órbita lunar o en la Luna misma.
¿Por qué Estados Unidos volvió a mirar hacia la Luna?
Después de las misiones Apolo, el programa se detuvo por recortes presupuestarios. El proyecto Constellation fue cancelado antes de que el actual gobierno reiniciara los esfuerzos con Artemis. “Pasó tanto tiempo porque realmente el interés de ir a la Luna ya no era tan grande y el presupuesto era enorme”, explicó la ingeniera.
Ahora existe una nueva carrera geopolítica, esta vez contra China. A diferencia de las misiones Apolo que aterrizaron en el Ecuador lunar, ahora buscan los polos donde hay promesa de agua y helio 3. El objetivo final es establecer una colonia en la Luna en la próxima década.
Los desafíos para la tripulación
Los cuatro astronautas de Artemis II llevan casi dos años entrenando. Viajarán en un cohete totalmente nuevo y en una cápsula de apenas 9 metros cúbicos para los cuatro. “Es la primera vez que se va a volar a una distancia tan lejos de la Tierra”, señaló De Castro.
El momento de mayor riesgo ocurrirá cuando pasen la cara oscura de la Luna, donde perderán comunicación con la Tierra. Además, enfrentarán radiación mucho mayor que en la Estación Espacial Internacional.
¿Qué significa para Argentina?
“Demostrar que nuestra tecnología es capaz de estar en misiones tripuladas”, afirmó De Castro. La misión muestra la colaboración con Estados Unidos y una alineación geopolítica. “Hoy en día esos cuatro astronautas confían ciegamente en los profesionales de la UBA, de la USAM, de la Universidad de La Plata”.
La ingeniera, quien se entrena con vuelos de gravedad cero, hipoxia y buceo, espera con entusiasmo no solo el lanzamiento de este miércoles, sino su propia oportunidad de ver las estrellas de cerca en 2027.
