Una beba dejó de respirar en Villa Nueva: la llamada al 911 que terminó en llanto
Una mujer de Villa Nueva marcó al 911 con su bebé sin respirar. Del otro lado, una policía con 20 años de trayectoria la guio paso a paso por teléfono y logró lo que parecía imposible. El momento exacto en que todo cambió, en la nota.
La noche del miércoles, una mujer de Villa Nueva llamó al 911 con la voz quebrada. Costaba entenderle, pero alcanzó a decir lo peor: su bebé no respiraba.
Del otro lado de la línea estaba la sargento ayudante Luciana Yugar, con 20 años de policía. Empezó patrullando y hoy trabaja en la atención del servicio de emergencias. Primero la calmó. Después empezó a guiarla paso a paso.
No era la primera vez que Yugar quedaba en medio de una situación así. Ya le había tocado en otras dos oportunidades, aunque con una diferencia clave: en esas ocasiones estaba patrullando y fue ella misma la que hizo la maniobra de RCP. La del miércoles fue la primera vez que tuvo que sostenerla a través del teléfono.
“La beba estaba morada y no respiraba”
“Lo primero que hice fue tranquilizar a la mamá, para saber lo que necesitaba, hasta que pudo decirme que la beba estaba morada y que no respiraba”, relató la sargento.
En medio de la desesperación, del otro lado se escuchó una voz masculina. Yugar le pidió que le pasara el teléfono a ese hombre: necesitaba que él repitiera las indicaciones en voz alta para que la mamá pudiera ejecutar la maniobra sin soltar a la beba.
Mientras tanto, la policía ya había despachado una ambulancia hacia el barrio Sarmiento, en Villa Nueva, desde donde había entrado la llamada.
“Gracias a que en la institución siempre nos brindan cursos de capacitación, podemos actuar en estas situaciones de emergencia con conocimiento y calma para manejar la crisis”, explicó Yugar.
El llanto que lo cambió todo
La mamá le hacía masajes a la beba de pocos meses siguiendo las indicaciones que llegaban por teléfono. Hasta que pasó lo que todos esperaban: la pequeña empezó a llorar.
“La verdad es que ahí yo me relajé y casi no podía hablar ni por la frecuencia”, contó la sargento.
Antes de que llegara la ambulancia, un tío de la beba arribó a la casa y se encargó de trasladarla al Hospital de Villa Nueva, donde quedó internada y recibió atención.
Yugar no se quedó con la duda. Quiso saber cómo seguía la beba y, además, conocer en persona a esa mamá que, aun en medio del pánico, tuvo la lucidez de llamar al 911 para darle a su hija una chance.
Así fue que la mujer policía partió hacia el centro de salud de Villa Nueva. Las dos pudieron hablar cara a cara.
“Es muy hermosa la gorda, grandota”, dijo Luciana. “La mamá seguía, obviamente, nerviosa, y como podía agradecía”, cerró Yugar, que volvió a su actividad laboral con la certeza de que aquel miércoles salvó una vida.