Una bebé de 5 meses se ahogaba en San Pedro: la reacción policial que cambió todo
Una bebé de 5 meses se ahogaba en una casa del barrio Snopek y los policías que llegaron primero tomaron una decisión que lo cambió todo. Lo que pasó después, en el hospital...
Una bebé de cinco meses se debatía entre la vida y la muerte en una casa del barrio Snopek, en San Pedro de Jujuy. La pequeña sufrió una broncoaspiración mientras se alimentaba, lo que le provocó una obstrucción grave en las vías aéreas. La rápida intervención de policías motorizados fue determinante para que hoy esté fuera de peligro.
El episodio ocurrió el sábado en un domicilio de ese barrio sampedreño. Cuando la lactante comenzó a ahogarse, los gritos de auxilio alertaron a los vecinos y el llamado llegó a la fuerza policial.
Maniobras de reanimación en el lugar
Personal motorizado de la fuerza acudió de inmediato al inmueble. Allí, los uniformados aplicaron maniobras de reanimación y primeros auxilios sobre la bebé. Según el parte oficial, la niña recuperó la respiración de manera progresiva gracias a esas tareas.
Con la urgencia encima, los efectivos tomaron una decisión clave: no esperar a una ambulancia. Coordinaron el traslado inmediato de la pequeña junto a su madre a bordo de los motovehículos policiales.
Traslado en moto y cápsula de seguridad
Para que el recorrido hasta el centro sanitario fuera veloz y seguro, los policías desplegaron una cápsula de seguridad en la vía pública. La bebé y su madre viajaron en las motos de la fuerza mientras se garantizaba el paso por las calles.
Al llegar al Hospital Guillermo Páterson, la paciente ingresó de urgencia a la Guardia de Pediatría, donde fue asistida por los profesionales de turno.
Fuera de peligro
Tras las revisiones médicas de rigor, se confirmó que la menor se encontraba fuera de peligro y con signos vitales estables. La oportuna intervención y la asistencia inmediata del personal policial resultaron determinantes para evitar un desenlace fatal.
El caso quedó como un ejemplo de cómo una reacción rápida, incluso sin recursos sanitarios a mano, puede torcer el final de una emergencia.