Una bomba de 50 años y 17 estudiantes: la insólita tarea que los llevó a una granja jujeña
¿Te imaginás reparar una bomba de agua de 50 años entre gallinas y conejos? Un grupo de estudiantes jujeños lo está haciendo en una granja. Conocé los detalles de esta experiencia educativa que fascinó a los alumnos.
Un grupo de alumnos de la EET N°1 Escolástico Zegada dejó el aula para meterse de lleno en una granja de Jujuy. Su misión: poner en marcha una bomba de agua con medio siglo de antigüedad y modernizar instalaciones eléctricas que datan de otra época. La dueña del lugar, Belén Álvarez, contó cómo nació esta particular alianza educativa.
¿Cómo llegaron los estudiantes a la granja?
Todo comenzó tras un fuerte viento norte que azotó la zona y causó estragos en Granja Don Felipe: cables rotos y problemas en el invernadero. Fue entonces cuando Belén, propietaria del establecimiento, recordó el trabajo que había visto en redes sociales de los alumnos de la escuela técnica y no dudó en contactarse con las autoridades.
La respuesta fue inmediata. Diecisiete estudiantes de sexto año se presentaron en el lugar para realizar un primer relevamiento técnico. “Fueron 17 chicos, un montón para nuestra granja. Ahora ellos tienen que hacer todos los planos y pasarnos el presupuesto para que compremos los materiales y hagan el trabajo”, relató Álvarez en diálogo con Canal 4.
Una bomba que es pura historia
La prioridad es recuperar la bomba de agua, una pieza clave que permite extraer agua de una vertiente para regar la huerta. Pero no es cualquier bomba: tiene aproximadamente 50 años, igual que el gallinero, que todavía conserva parte de su tendido eléctrico original.
Para los jóvenes, enfrentarse a estas instalaciones tan diferentes a las modernas es todo un desafío. “Ellos estaban fascinados porque realmente van a concretar un trabajo y encima es enorme, porque la bomba de agua tiene 50 años”, destacó la propietaria.
Más que una práctica: una experiencia real
Belén valoró especialmente que los estudiantes puedan aplicar sus conocimientos en una situación concreta antes de finalizar la secundaria. No solo deberán detectar problemas, sino también elaborar planos, calcular materiales y ejecutar las reparaciones según el presupuesto disponible.
Granja Don Felipe, con cerca de 50 años de historia, funciona como un emprendimiento autosustentable donde se crían gallinas, patos, conejos y lombrices, además de la huerta. La propietaria tiene como objetivo consolidar el lugar como un espacio educativo y comunitario, por lo que reciben visitas de escuelas y universitarios.
“Nosotros ofrecemos un espacio real y vivido”, subrayó Álvarez, quien remarcó que los jóvenes pueden encontrarse allí con maquinaria antigua, animales y procesos productivos que forman parte de la actividad diaria de la granja.