Una caída en la universidad la llevó a un hallazgo que cambió todo: la lucha que nadie vio venir
Una simple caída por las escaleras derivó en un hallazgo médico que nadie anticipaba. Conoce la historia de superación y la advertencia crucial que esta joven quiere compartir con el mundo.
Lo que comenzó como un simple golpe en la cabeza terminó por revelar una batalla oculta. Una estudiante universitaria descubrió que tenía un tumor cerebral tras una caída que parecía menor, iniciando un camino de cirugías y tratamientos que puso a prueba su resistencia.
Alice Chawner, de 25 años, se golpeó la cabeza al caer por unas escaleras en la Universidad de Manchester. En un primer momento, creyó que solo era una conmoción cerebral sin mayor importancia. Sin embargo, un consejo la llevó a hacerse estudios que cambiarían su vida por completo.
El examen que lo reveló todo
Tras el accidente, Alice no fue de inmediato al hospital. Fue la sugerencia de otro estudiante lo que la impulsó a realizarse una resonancia magnética. El resultado fue impactante: los médicos le diagnosticaron un glioma de bajo grado, un tipo de tumor cerebral.
“Fue un shock total”, relató la joven. Explicó que prácticamente no tenía síntomas claros, más allá de algunos episodios aislados, lo que hizo el hallazgo aún más inesperado y fortuito.
Cinco intervenciones y una vida en pausa
A partir de ese diagnóstico, comenzó un extenso proceso médico. Entre los años 2021 y 2024, Alice se sometió a cinco intervenciones quirúrgicas para controlar la enfermedad.
A pesar de las enormes dificultades, logró mantener su determinación y continuar con sus estudios universitarios, completándolos en medio del tratamiento. “Si no lo hubiera descubierto en ese momento, probablemente habría tardado mucho más en darme cuenta”, reflexionó sobre la importancia de aquel estudio inicial.
El giro más devastador
En junio de 2025, la situación dio un vuelco dramático. Los controles médicos mostraron que el tumor había progresado a un grado cuatro, el más agresivo, y además había aparecido una nueva formación en otra zona de su cerebro.
La noticia la devastó. “Fue la peor noticia de mi vida”, expresó con crudeza. A partir de ese momento, inició ciclos intensivos de radioterapia, pero las opciones de tratamiento disponibles en el Reino Unido, donde reside, se agotaron.
Ante este escenario, su familia ahora busca desesperadamente alternativas en el extranjero. Analizan la posibilidad de acceder a terapias experimentales, como ciertos tipos de inmunoterapia no disponibles en su país, como una última esperanza.
La advertencia que surge de su experiencia
A partir de su propio calvario, Alice remarca con fuerza la importancia crucial de los controles médicos preventivos, incluso cuando una persona se siente bien y no presenta síntomas evidentes.
“Hay muchas personas que reciben el diagnóstico cuando ya es demasiado tarde”, advirtió con preocupación. Agregó que, aunque la idea de hacerse estudios pueda dar miedo, detectar a tiempo este tipo de enfermedades puede marcar una diferencia abismal en las posibilidades de éxito de los tratamientos y en la propia supervivencia.