Una caravana de autos de los años 20 sorprendió en los caminos rurales de Santa Fe: qué había en cada parada
Una caravana de autos de hace un siglo recorrió los caminos rurales de Santa Fe y en cada parada apareció una historia que muy pocos conocían. El recorrido incluyó escuelas, fábricas y museos, pero hubo un detalle en el cierre que sorprendió a todos.
Cañada Rosquín se convirtió en el punto de partida de la séptima edición de la Vuelta a las Estancias, una travesía que reunió a 37 baquets y vehículos de época en un circuito de más de 100 kilómetros por los caminos rurales del departamento San Martín. La propuesta, organizada por la Escudería Santafesina de Automóviles Antiguos, combinó automovilismo histórico, turismo rural, producción regional y patrimonio cultural.
La actividad arrancó en la Sociedad Italiana de Cañada Rosquín con un desayuno de campo y la exhibición de los vehículos, muchos de ellos inspirados en los modelos que compitieron en las décadas de 1920 y 1930. Desde allí, la caravana partió hacia la estancia "El buen retiro", donde los participantes fueron recibidos por Gustavo Leigener, integrante de la familia propietaria, que relató la historia de más de un siglo de producción agropecuaria y conservación del casco histórico.
El recuerdo de la fábrica láctea
Uno de los momentos más significativos de la jornada tuvo lugar en el paraje El Danubio, donde los visitantes llegaron a la escuela rural de la zona. Allí fueron recibidos por la directora Roxana Godoy, miembros de la cooperadora y vecinos que compartieron recuerdos de lo que significó la antigua fábrica láctea que funcionó en el lugar y que durante décadas impulsó el desarrollo de la comunidad.
Durante el encuentro, Alejandro Biava, descendiente de una de las familias vinculadas al emprendimiento, recordó que la empresa llegó a ubicarse entre las pioneras del país en la producción de quesos. La visita sirvió además para visibilizar la realidad de las escuelas rurales, que continúan siendo espacios fundamentales para la vida comunitaria en el interior profundo.
La directora destacó que el establecimiento cuenta actualmente con 27 alumnos y valoró el compromiso permanente de las familias en el mantenimiento de las instalaciones. Como recuerdo de la visita, la Escudería Santafesina entregó una bandera provincial y presentes elaborados por la artista Claudia Longo, de San Martín de las Escobas.
La ruta de los quesos
El recorrido continuó hacia esa localidad, donde los vehículos realizaron una caravana por el centro y la plaza principal, acompañados por vecinos que se acercaron para observar las baquets. Posteriormente, los participantes visitaron la firma Ricolat, una empresa familiar dedicada a la elaboración de quesos y otros productos lácteos. Allí, el gerente Adrián Viola explicó las características del proceso productivo y la importancia de la actividad para la economía regional.
La siguiente escala fue la planta de Alloa, reconocida por la elaboración de queso azul y por formar parte de la denominada Ruta del Queso Azul. Los participantes conocieron detalles del proceso de fabricación y comercialización de este producto que se ha convertido en una referencia dentro de la industria láctea nacional.
Tras el almuerzo en un tradicional hotel ubicado sobre la ruta nacional 34, la caravana retomó la marcha para visitar dos espacios emblemáticos de Cañada Rosquín. El primero fue el museo El Guardián del Pasado, donde Raúl Correa compartió la historia de una colección que comenzó con etiquetas de cigarrillos y que hoy reúne más de 5.000 piezas vinculadas a juguetes, motocicletas, bicicletas y automóviles fabricados entre fines del siglo XIX y la década de 1980.
Un cierre con música
El cierre de la jornada tuvo como escenario el Espacio León Gieco, uno de los principales atractivos culturales de la localidad. Allí, el coordinador Oscar "Chino" Zanello guió a los visitantes por el recorrido que rescata la vida y la trayectoria artística del reconocido músico nacido en Cañada Rosquín. Inaugurado en 2023, el espacio reúne instrumentos, objetos personales, documentos, premios y recuerdos que permiten reconstruir más de medio siglo de carrera del autor de "Solo le pido a Dios", en una propuesta que, según explicó el propio Gieco, busca ser "un espacio vivo" más que un museo tradicional.
Desde la Escudería Santafesina de Automóviles Antiguos destacaron que la iniciativa busca poner en valor la riqueza productiva, histórica y cultural de la región. "Visitamos pequeñas pymes, escuelas rurales, museos y lugares que forman parte de la identidad de la pampa gringa", señalaron los organizadores Víctor Banchio, Miguel Caudana y Sergio Pelossi, quienes adelantaron que ya analizan realizar una nueva edición el próximo año en localidades del sur santafesino.
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