Una charla al aire derivó en una rifa solidaria: lo que juntaron para el merendero de Río Gallegos
En el merendero no alcanza con lo que entra: cada semana aparecen familias nuevas pidiendo un bolsón, leche o zapatillas para que los chicos vayan a la escuela. La ayuda que juntaron los oyentes ya tiene destino, pero hay un detalle que muestra lo que falta.
Lo que arrancó como un comentario en Arriba el Día terminó movilizando a oyentes, comercios y vecinos de Río Gallegos. Tres semanas después de la entrevista a Verónica Condori, referente de Manitos Verdes, Radio Nuevo Día llamó al merendero para contarle cuánto se había logrado reunir con una rifa solidaria.
La campaña nació casi sin planearlo. Condori había contado al aire la realidad del espacio comunitario que acompaña a familias del barrio Madres a la Lucha y de otros sectores de la ciudad. De esa charla surgió la idea de organizar un sorteo con un microondas como premio principal. Los comercios se sumaron rápido y decenas de vecinos compraron sus números. Algunos se llevaron más de uno. Otros ni siquiera quisieron participar del sorteo: directamente transfirieron dinero para colaborar.
El llamado que esperaban
"Se vendieron todos los números y hubo mucha gente que donó plata además", le contaron desde el programa a Condori. Después llegó el dato que buscaban darle: la recaudación total fue de $585.000, que serán destinados íntegramente a Manitos Verdes.
Del otro lado del teléfono hubo sorpresa y emoción. "Me sorprende cómo logramos mover muchos corazones solidarios", respondió Condori, que agradeció a cada persona que colaboró, incluso a quienes compraron un solo número.
La cifra cobra otra dimensión cuando se conoce cómo funciona el espacio. Manitos Verdes sirve meriendas durante la semana y almuerzos los sábados. Detrás hay un equipo de alrededor de ocho personas que trabaja de manera voluntaria y sin cobrar. "Todo es comunitario, solidario. A nosotros nadie nos paga por lo que hacemos, lo hacemos de corazón", explicó Condori.
Harina, azúcar y gas: en qué se usará el dinero
Los $585.000 no quedarán guardados. En el merendero las necesidades aparecen todos los días y buena parte de lo recaudado se destinará a comprar los productos esenciales para que el comedor siga funcionando.
Harina, azúcar, aceite, fideos y arroz son parte de las compras habituales. A eso se suma un gasto clave: las cargas de gas. Cuando logran reunir dinero, intentan comprar en cantidad y buscar precios para hacerlo rendir. Bolsas de harina de 25 kilos, paquetes de azúcar de 10 kilos, fardos de fideos y arroz y cajas de aceite son algunas de las compras que realiza el equipo.
"En el comedor siempre surge un problema que hay que solucionar y eso no espera. A veces falta azúcar, aceite, harina para las tortas fritas o hay que hacer las cargas de gas", contó Condori. Y resumió lo que significó la campaña con una frase sencilla: "Esto nos viene de gran ayuda".
Cada vez más familias piden ayuda
La realidad que encuentra Manitos Verdes también cambió. Condori contó que prácticamente todas las semanas aparecen nuevas familias solicitando un bolsón de alimentos, leche para los chicos o alguna otra ayuda. Ya no llegan solo vecinos del sector: también reciben llamados desde barrios alejados, como San Benito y Bicentenario.
Una de las necesidades que más se repite actualmente es el calzado infantil. Hay familias que piden zapatillas para que sus chicos puedan ir a la escuela, principalmente en talles pequeños y también 36 y 37. "Se ve constantemente gente nueva. Son casi todos los días", describió Condori.
La cadena solidaria no termina acá
Antes de terminar la entrevista hubo un nuevo capítulo. Una pareja muy cercana a Nuevo Día escuchó aquella primera charla con Condori y decidió donar una bicicleta para que la radio organice una nueva campaña. La idea es acondicionarla y repetir la experiencia: otro sorteo y cada número vendido transformado en ayuda para Manitos Verdes.
La primera rifa también fue posible gracias a quienes aportaron los premios: además del microondas, se sumaron Nucha, Sabores Argentinos y Buen Apetito, junto con todos los vecinos que participaron.
Lo que comenzó como una conversación en la radio terminó convirtiéndose en $585.000 para un merendero de Río Gallegos. No hubo una sola persona detrás de esa cifra. Hubo muchas: quienes donaron un premio, quienes compraron un número, quienes transfirieron unos pesos extra y quienes todos los días sostienen Manitos Verdes.