Una chispa desató el infierno: el incendio de Florencio Varela que se ve a 30 kilómetros
Una chispa durante una soldadura desató el caos en Florencio Varela. El depósito de pinturas y químicos arde con una furia tal que su humo se ve a 30 km. ¿Lograrán los bomberos controlar este infierno antes de que se propague?
Una simple chispa de soldadura desencadenó un incendio de proporciones descomunales en un depósito de productos químicos de Florencio Varela. La densa columna de humo negro, visible desde kilómetros, movilizó a 25 dotaciones de bomberos y forzó la evacuación de vecinos mientras las autoridades luchan por contener las llamas.
El siniestro se originó en un predio industrial ubicado en la intersección de Avenida Ramón Falcón y Chilecito, dentro del partido de Moreno. Según los primeros reportes, el fuego comenzó durante trabajos de soldadura en el lugar.
“Estaban soldando y saltó una chispa. Como no pudieron controlar el fuego, evacuaron”, relató a TN Joel, un trabajador de una fábrica lindera que fue testigo del inicio del desastre. El hombre también confirmó que en el depósito se almacenan químicos, solventes, pinturas y otros materiales altamente inflamables y tóxicos.
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Operativo de emergencia y evacuación
Debido a la magnitud del incendio, se procedió a la evacuación preventiva de los empleados del depósito, que pertenece a la firma Fademac, y de vecinos de los alrededores. La Policía bonaerense y personal de Defensa Civil desplegaron un amplio operativo.
Este operativo incluyó la delimitación de un perímetro de seguridad de aproximadamente 300 metros y la restricción de la circulación en las calles cercanas al foco ígneo.
Las autoridades emitieron una advertencia clara sobre la peligrosidad del humo, producto de la combustión de sustancias contaminantes, e instaron a la población a evitar la zona. Incluso se distribuyeron barbijos entre los trabajadores de prensa que cubrían el evento.
El miedo de los vecinos y la postura oficial
Hasta el momento no se registraron heridos, pero el fuego aún no ha sido controlado por completo. Existe una preocupación latente por la posible propagación de las llamas a predios industriales vecinos.
El temor se apoderó de los residentes de la zona. Una vecina que vive a pocas cuadras expresó su angustia: “Tenemos miedo. Estamos muy asustados. Tengo dos hijos discapacitados y no puedo irme de mi casa. Es un peligro”.
Desde el municipio, la secretaria de Ambiente, Daiana Anadón, brindó precisiones. Aclaró que se trata de un depósito logístico sin actividad productiva y que contaba con todas las habilitaciones correspondientes.
“Tenía aptitud ambiental y controles al día. Estamos esperando las pericias para determinar lo ocurrido”, señaló la funcionaria. Además, desmintió rotundamente las versiones que hablaban de un incendio previo en el mismo lugar.
Mientras tanto, 25 dotaciones de bomberos continúan trabajando a contrarreloj para sofocar un incendio cuya columna de humo negro sigue siendo un espectro visible en el cielo, recordando la fragilidad con la que se convive cuando hay químicos de por medio.