Una cita, un ataque con martillo y un robo: así gestaron el crimen de un chofer de Uber
Una pareja planeó una cita que terminó en tragedia. ¿Cómo pasaron de un encuentro pactado por WhatsApp a un brutal ataque con martillo y un robo de más de $235.000? Los detalles de la investigación revelan una escalofriante cadena de eventos.
Una pareja fue imputada por el asesinato de un chofer de Uber colombiano, tras una cita que terminó en una brutal agresión y un robo que superó los $235.000. Los detalles del caso revelan una planificación escalofriante.
El lunes, Ezequiel Rodríguez y Agustina Ellero fueron formalmente acusados por la muerte de Omar Rendón, de 63 años. El juez Eugenio Romanini ordenó que ambos permanezcan en prisión preventiva hasta el juicio, tras una audiencia en los Tribunales de San Lorenzo.
Según la teoría del fiscal Aquiles Balbis, todo comenzó con un intercambio de mensajes por WhatsApp. El martes 24 de marzo, Ellero inició contacto con Rendón, y el miércoles 25 acordaron un encuentro personal para esa noche o madrugada.
Como no pudieron ir a la vivienda del chofer, lo citaron en el departamento de calle Echeverría al 100 en San Lorenzo, donde vivía la pareja. Entre las 4:40 y las 5:00 de la madrugada del jueves 26, Rendón llegó en su Fiat Siena rojo.
¿Qué ocurrió en el departamento?
Una vez dentro, la mujer lo hizo pasar, pero Rodríguez lo abordó sorpresivamente. Lo golpeó repetidas veces con un martillo, causándole fracturas en la nariz y el pómulo derecho, una lesión punzante en la clavícula y una fractura en una costilla.
Después de reducirlo, lo despojaron de su dinero y sus teléfonos celulares. También le exigieron las contraseñas de sus cuentas para transferir fondos: $216.000 a la cuenta de la pareja de Ellero y $19.522 a la cuenta de ella misma.
Finalmente, Rodríguez le causó la muerte por asfixia mecánica. El fiscal sostiene que el objetivo era perpetrar el robo y garantizar la impunidad. A las 6:45, trasladaron el cadáver y el auto sustraído hasta inmediaciones del Parque Industrial de Roldán, donde abandonaron el cuerpo.
¿Cómo intentaron encubrir el crimen?
Luego se deshicieron del Fiat Siena en la curva del camino Cremería, en la zona rural de Ricardone, después de sacar la batería y el matafuegos. Entre el 26 y el 28 de marzo, usando los teléfonos de Rendón, contactaron a sus clientes reclamando dinero adeudado para robar más fondos.
El cuerpo de Rendón fue hallado el domingo 29 en un sector rural de Roldán, varios días después del crimen. Ese mismo día, por la mañana, Agustina Ellero se presentó en una dependencia policial y, durante su traslado al calabozo, terminó confesando la ubicación del cadáver.
¿Qué pruebas clave encontró la investigación?
La policía ya había detenido el sábado por la noche a un allegado de Ellero en San Lorenzo, en una vivienda donde impactó la geolocalización de un celular robado a la víctima. En esa casa, ubicada en Echeverría 105, los peritos realizaron pruebas de luminol, que dieron positivo para rastros de sangre en un colchón, una pared y el piso.
También se incautaron ropas con manchas de sangre, varios celulares (aunque no los de la víctima), un martillo y un matafuegos que pertenecía al auto de Rendón. En un Chevrolet Astra estacionado fuera de la vivienda, propiedad de Rodríguez, el luminol detectó dos gotas de sangre que podrían corresponder a la víctima.
El Fiat Siena rojo fue hallado días después en un camino rural de Ricardone, sin ninguna de sus dos patentes. En la causa, todo apunta a un homicidio criminis causa, es decir, una muerte destinada a encubrir otro delito: en este caso, un robo.