Una ciudad argentina tomó una medida extrema contra el delito y ya enfrenta una tormenta judicial

¿Puede una ciudad cerrar sus calles por la noche para combatir el delito? Descubre los detalles de esta medida sin precedentes que ya enfrenta fuertes críticas y batallas legales.

· 4 min de lectura
Una ciudad argentina tomó una medida extrema contra el delito y ya enfrenta una tormenta judicial

Por primera vez en la historia reciente del país, una localidad ha comenzado a instalar portones de chapa reforzada para cerrar físicamente sus calles durante la noche. Esta iniciativa, que busca convertir los barrios residenciales en “zonas seguras”, ya genera opiniones encontradas entre vecinos y expertos, mientras enfrenta recursos de amparo por supuestas vulneraciones de derechos.

La medida forma parte del “Programa integral de prevención del delito y seguridad vecinal”, aprobado bajo la ordenanza 14 del año 2025 en Villa Allende, ubicada en el Gran Córdoba. El plan contempla una inversión municipal superior a los 180 millones de pesos para la fabricación e instalación de 13 unidades iniciales, aunque el proyecto final aspira a blindar 34 calles de la ciudad.

El primer portón ya fue colocado este jueves en el barrio Lomas Sur, justo en el límite con el barrio Villa Cornú de la capital cordobesa, un sector identificado como crítico por las estadísticas delictivas locales. Desde el gobierno municipal, encabezado por el secretario de Gobierno Felipe Crespo, defienden la medida como una respuesta directa a la demanda de los vecinos.

¿Cómo funcionan estos “barrios blindados”?

La logística de este nuevo sistema de seguridad es compleja y requiere de una coordinación precisa desde el centro de monitoreo municipal. Los portones, fabricados por una empresa local, tienen tres metros de alto y cuentan con cuatro hojas rebatibles de chapa reforzada.

Los puntos clave del funcionamiento incluyen un horario de restricción de 22:00 a 06:00 horas, aunque cada estructura cuenta con un paso para personas y espacio diseñado para sillas de ruedas. Las estructuras poseen iluminación solar y están respaldadas por domos, cámaras lectoras de patentes y la aplicación “Ibis SOS” de alerta vecinal.

No habrá guardias físicos en los accesos; la apertura y cierre dependen exclusivamente del municipio, y las arterias principales permanecerán abiertas con monitoreo permanente. Según datos oficiales, el 65% de los hechos delictivos en la zona ocurren durante la noche, lo que justificó la decisión de implementar este “ensayo de prevención”.

¿Qué dicen los vecinos y los expertos?

La implementación del primer portón ha dejado al descubierto una profunda grieta social. Por un lado, muchos residentes de Lomas Sur y Pan de Azúcar -los dos primeros barrios intervenidos- celebran la llegada de las rejas.

Consideran que el cerramiento dificultará las vías de escape para los delincuentes, quienes suelen utilizar las calles internas para huir hacia otras jurisdicciones tras cometer robos o hurtos. “Es un privilegio que el municipio use sus recursos para darnos esta seguridad”, afirman desde los sectores que apoyan el proyecto.

Sin embargo, las voces críticas advierten sobre los riesgos secundarios de esta “fortificación”. Abogados penalistas y especialistas en seguridad ciudadana han calificado la medida como “irresponsable” y “absurda”. Los principales cuestionamientos apuntan al desplazamiento del delito, ya que los expertos sostienen que los delincuentes simplemente se mudarán a zonas no enrejadas.

También existe una preocupación real sobre cómo actuarán las ambulancias o camiones de bomberos si deben ingresar a un sector bloqueado durante la madrugada, y se advierte que este modelo crea ciudadanos de “primera y segunda”, encerrando a quienes debería proteger.

¿Qué viene ahora para este polémico proyecto?

Mientras el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba analiza los amparos presentados por los vecinos opositores, Villa Allende se mantiene bajo la mirada de todo el país. Otros intendentes del interior ya han comenzado a consultar sobre la efectividad de los portones para analizar si es posible replicar el modelo en sus propias ciudades.

Por ahora, el experimento cordobés transita sus primeros 20 días de prueba piloto, en una carrera contra el tiempo para demostrar si las rejas pueden, efectivamente, devolverle la tranquilidad a una comunidad que vive con miedo.

Más para leer

Más de 200 emprendedores y un globo aerostático: así será el festival de invierno que promete sorprender a toda la familia
Sociedad
¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Cada minuto cuenta: la estrategia que busca salvar neuronas en Salta ante un ACV
Sociedad
Salta capacita a la comunidad para salvar vidas ante un ACV: ¿qué son los 'espacios neuroprotegidos'?
Sociedad
Publicidad