Una comunidad huarpe grabó canciones sagradas en un estudio de San Luis
La Casa de la Música abrió sus puertas en agosto y la diversidad fue total: rock, blues, reggae, folclore, tango, tropical, pop y R&B. Pero hubo una sesión que se destacó por su valor cultural.
La Casa de la Música de Villa Mercedes cerró un agosto con una agenda cargada de grabaciones. Por sus estudios pasaron artistas de distintos géneros y localidades de San Luis, desde solistas hasta bandas consolidadas, en busca de registrar nuevas canciones o dar los toques finales a sus próximos lanzamientos.
La diversidad es la marca de la casa: rock, blues, reggae, folclore, tango, música tropical, pop y R&B conviven en una misma grilla, con nombres de trayectoria y voces nuevas que recién empiezan a sonar.
Solistas y proyectos acústicos
Rodrigo “Rulo” Manigot trabajó desde fines de julio en el Estudio Mayor, donde prepara su nuevo material solista en formato acústico. Lo acompañan Santiago Gonella y Pablo Vecchio, en una propuesta que apuesta a la intimidad de cada canción.
También pasó por allí Nahuel Pua, músico y compositor que encontró en el handpan un vehículo para construir paisajes sonoros propios. El folclore, por su parte, tuvo su espacio con Cecilia Giménez, referente del género, que registró sus canciones en el Estudio B.
El mercedino Sael, cantante, compositor y productor, también utilizó las instalaciones del Estudio Mayor para ultimar detalles de sus próximas producciones.
La identidad cultural como eje
La actividad de agosto sumó una experiencia ligada a la identidad provincial: trece integrantes de la comunidad Huarpe Pynkanta, encabezados por Omta Samay Ñerke Pachayk y Roque Miguel Gil, grabaron en el Estudio Mayor canciones anteceremoniales. La sesión combinó voces, instrumentos y elementos sonoros, en un registro que apunta a preservar y difundir expresiones culturales propias.
Las nuevas generaciones también encontraron su lugar. Beba, cantautora sanluiseña, trabajó en el Estudio B en una propuesta que mezcla pop y R&B, con la idea de consolidar una identidad artística propia.
Bandas de toda la provincia
El rock y el blues llegaron de la mano de “Otro Idiota”, banda de Merlo integrada por Pol Alaniz (voz y bajo), Alexis Agüero (batería), Andrés Meza y Eduardo Abi Zeid (guitarras). Desde Villa Mercedes se sumó “Midas Banda”, con siete años de trayectoria y un repertorio que alterna composiciones propias y versiones.
La producción también se extendió a otras localidades. “Los Auténticos Tropicales” grabaron en el Estudio B en el marco de “Voces en el Aire”, un proyecto de la Radio Municipal de Quines. Esa iniciativa llevó después al Estudio A a Luna Carolina Muluc, que registró tangos, y a Raúl Velazco, que trabajó sobre material propio. Luchy Leiva, Betiana Peralta y Jesús Alcaraz completaron la participación en el Estudio B.
La escena local cerró el mes con “Acertijos Rock”, banda liderada por Daniel Rodríguez e integrada por Pablo Garis, Andrés Federigi y Emanuel Stemelin, que trabajó en la Sala A. Abby Lugea, por su parte, llegó al Estudio Mayor junto a sus músicos para una jornada de grabación que articula raíces folclóricas con sonidos contemporáneos. Y “Lo Justo & Boca Seca”, banda mercedina de reggae fusión con orígenes en 2012, volvió a los estudios para registrar nuevo material.
Un espacio que proyecta la música puntana
El movimiento de estos meses confirma el rol de la Casa de la Música como punto de encuentro para artistas de distintas generaciones y puntos de la provincia. La infraestructura técnica, sumada al trabajo de los técnicos Juan Soloa, Martín Valenzuela y Lautaro Oliveras, permite que las ideas se transformen en producciones concretas con estándares profesionales.